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Clemente habló lo que Hugo calló

El auditor (Alonso Godoy Pelayo, titular de la Auditoría Superior del Estado de Jalisco) está obligado a rendir cuentas, a seguir con los procedimientos internos que marca el Congreso, nosotros llevaremos una relación institucional con la Auditoría, pero pues sí, efectivamente, el auditor si tiene que explicar algunas cosas relacionadas con el edificio (de su nueva sede) lo tendrá que hacer frente a la instancia formal del Congreso, que en este caso es la comisión de vigilancia”, me contestó ayer en MILENIO RADIO, Clemente Castañeda, el líder de la fracción del alfarista Partido Movimiento Ciudadano y a partir del 1 de julio, el representante del Poder Legislativo, cuando le pregunté ayer su opinión del desprecio del titular de la ASEJ, al ignorar los llamados del Congreso, el último para informar de sus nuevas oficinas, que construyó a todo lujo en total opacidad, con un costo de al menos 318 millones de pesos.

El líder de los diputados pemecistas señaló además que revisarán la documentación que Godoy Pelayo ha enviado de la construcción de la nueva sede de la ASEJ y que de ser insuficiente lo llamarán a comparecer. Ratificó además la promesa  que hizo su compañero del G-9, el diputado panista Guillermo Martínez Mora, de que antes de que concluya este mes, presentarán una iniciativa para proponer un nuevo modelo de fiscalización en Jalisco.

“Efectivamente cuando el G-9 presentó su agenda, uno de los temas que pusimos sobre la mesa fue revisar el modelo de fiscalización y en su momento impulsar una reforma o incluso una legislación distinta (…) tenemos prácticamente una iniciativa lista que estaremos dando a conocer, en un par de semanas”, precisó.

Clemente habló así de un tema que el dirigente estatal de su partido, Hugo Luna, prefirió callar. Como lo escribí aquí la semana pasada, el líder estatal del PMC fue el único de los cinco dirigentes de los partidos representados en el Congreso que declinó hacer declaraciones públicas sobre el tema.

“El alfarismo”, expuse por eso, “ya había dado muestras de su cercanía y complicidad con Godoy Pelayo desde el arranque de la LX Legislatura, cuando al día siguiente de que los 39 diputados y diputadas le pidieron por escrito su renuncia por falta de credibilidad producto de sus complicidades con las corruptelas de pasadas Legislaturas, el coordinador de la fracción parlamentaria pemecista, Clemente Castañeda, salió a decir que ellos no avalaban esa petición que horas antes habían votado a favor”.

Ayer Clemente se sacudió un poco aquella imagen de sumisión, misma que podría borrar por completo si como presidente del Congreso conduce a lograr un nuevo modelo de fiscalización que acabe con la impunidad, la prepotencia y la opacidad. De paso puede ayudar a su jefe político, Enrique Alfaro, quien en su discurso de cambio, que relanzó esta semana, nunca toca, ni con el pétalo de una rosa, a Godoy Pelayo.

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