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¿Candidatura panista a tribunales?

Ahí podría terminar por resolverse la candidatura panista por Guadalajara, sin duda, el más importante espacio que estará en disputa en las elecciones del 2015 en Jalisco.

Como se sabe la postulación la buscan dos que ya han despachado en ese Palacio Municipal: Fernando Garza (quien también fue candidato del PRD a la gubernatura en 2012) y Alfonso Petersen, y dos que han suspirado por esa candidatura en elecciones pasadas, el ex diputado federal César Madrigal y el ex procurador Tomás Coronado Olmos.

Esta semana los cuatro se reunieron con la dirigencia estatal panista y ayer por la noche lo harán ante su comité directivo municipal con el objetivo de definir el método de elección.

Lo que quedó claro a la salida de ese encuentro, es que todo parece inclinarse por la aplicación de un par de encuestas y optar por el que aparezca mejor posicionado ante la ciudadanía, tal y como lo sugiere el Comité Ejecutivo Nacional y la dirigencia estatal panista.

Sin duda esta modalidad favorece al ex alcalde y actual enlace de la Secretaría de Salud federal con los secretarios estatales del ramo, Alfonso Petersen.  

Esta posibilidad es la que más anhelan en el priismo, desde donde harán todo lo que sea necesario por que se concrete, para buscar dividir en tercios la votación por Guadalajara y debilitar la eventual candidatura de Enrique Alfaro, al que ven como su principal rival. Más aún con la alianza electoral que podrían concretar los albiazules con el PRD, en la capital jalisciense y otros municipios. 

El caso es que no todos los suspirantes están de acuerdo con la designación por encuestas, porque simple y sencillamente, no figura en los estatutos panistas.

Se sabe, por ejemplo, que César Madrigal, quien insiste en que el candidato resulte de una elección abierta entre los 7 mil militantes del PAN en Guadalajara, acudiría a los tribunales electorales a defender sus derechos partidistas si se ejecuta la designación de Petersen.

El equipo de Madrigal confía en que por esta vía podrían revertir esta decisión, como ocurrió en el proceso pasado cuando el tribunal ordenó anular 50 designaciones que impugnaron distintos panistas en  situaciones similares, ya que los estatutos panistas sólo contemplan designaciones cuando la votación anterior del municipio en cuestión fue menor a 10 por ciento o cuando hay un padrón con menos de 40 militantes. Condiciones que en ningún caso se presentan en Guadalajara.

Así que tanto en el equipo del dirigente nacional Gustavo Madero, como su tocayo el dirigente estatal Gustavo Macías, tendrán que emplearse a fondo en las negociaciones si no quieren iniciar con litigios internos la etapa de las precampañas, de cara a una contienda a la que llegan en la lona luego de la debacle que sufrieron en el 2012.

 

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jaime.barrera@milenio.com