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Cae ‘El Menchito’ otra vez en medio de la desconfianza

La prometida coordinación entre las fuerzas federales y la policía estatal y municipal volvió ayer a brillar por su ausencia en la detención en Zapopan del considerado el segundo al mando del Cártel Jalisco Nueva Generación, Rubén Oseguera González, alias “El Menchito”, hijo del líder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.

Así pasó también en enero de 2014, en el operativo militar ocurrido en la madrugada, igual en Zapopan, cuando se le detuvo por primera vez, acusado por la PGR de surtir de armas a las autodefensas michoacanas y por el trasiego de drogas. Imputaciones que según un juez no se acreditaron, por lo que decretó su libertad en plenos festejos de fin de año.

Por fortuna la detención de ayer, acusado ahora además por la ordeña de ductos de gasolina, fue exitosa y no provocó agresiones a la ciudadanía como la serie de narcobloqueos, ataques a bancos y gasolineras que orquestaron el pasado 1 de mayo para evitar la detención del padre del hoy preso, jornada en la que también se derribó un helicóptero del Ejército en Villa Purificación y en la que, por supuesto, tampoco coordinaron acciones los cuerpos policiales de los distintos niveles de gobierno.

Ayer Monte Alejandro Rubido, comisionado nacional de Seguridad, atribuyó la recaptura de El Menchito al Operativo Jalisco en el que participó el Ejército y la Policía Federal y ni por asomo mencionó a las policías locales, que se enteraron de la detención por los medios.

Así, pues, sigue sin cumplirse el componente de la coordinación policial que según el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, distinguiría la estrategia policial de este sexenio y que ratificó aquí apenas el 5 de mayo pasado al presentar formalmente como coordinador del Operativo Jalisco al comandante de la V Región Militar, el General Miguel Gustavo González.

Persiste, pues, la desconfianza entre corporaciones del gobierno federal, pero más hacia las policías estatales y municipales.

Esta circunstancia poco ayuda a sumar para superar la nueva crisis en la percepción de seguridad en Jalisco, que provocó el viernes pasado el asesinato del delegado del ISSSTE y ex dirigente estatal priista, Javier Galván Guerrero, quien se sumó a la larga lista de homicidios de servidores públicos en la entidad.

Habrá que ver hasta qué grado se superan estos recelos y comparten información para saber si la detención del número dos del CJNG, cuya principal zona de operaciones coincide con la ubicación geográfica del Distrito 18, en la zona costa Sur de Jalisco, que ha sido la cuna política de varios de los funcionarios víctimas de esta ola de violencia, sirve o no para hacer justicia, dar con los responsables y terminar con la impunidad que impulsa esta estela de muerte. 

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jaime.barrera@milenio.com