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CEA pide no descontar el punto a Aristóteles

Me refiero al punto que le anotamos aquí al gobierno de Jorge Aristóteles Sandoval hace casi cuatro meses con el arranque de las obras en El Purgatorio.

Cuando se puso la primera piedra en junio registramos optimistamente esa decisión porque con ella, se cortaban casi 25 años de la costosa y peligrosa parálisis en que nos estancamos en el tema de la dotación de agua para el estado y su zona metropolitana.

Sin embargo muchos pensamos que con la quita de recursos a El Purgatorio, el asunto del agua se le parecía estar complicando al nuevo gobierno priista, a más temprana hora de lo que al primer gobierno panista que encabezó Alberto Cárdenas se le politizó el tema del crédito japonés. O que a los también panistas Francisco Ramírez Acuña y Emilio González Márquez se les atoró el proyecto de la presa de Arcediano y la presa El Zapotillo.

A la incertidumbre de lo que pasará con la presa en litigio por la altura de su cortina en Los Altos, y la cantidad de agua que suministrará a la metrópoli (en donde gravita fuertemente la promesa del gobernador de no inundar Temacapulín, Acasico y Palmarejo), se sumó la decisión del miércoles de quitar casi la mitad de recursos originalmente asignada de la obra de El Purgatorio recién iniciada.

Ante esta percepción, la Comisión Estatal del Agua que dirige Felipe Tito Lugo, asegura contundentemente que la realización de El Purgatorio está firme y en ningún momento amenazada.

Afirman que el quitar casi la mitad de los mil 100 millones asignados para el inicio de una obra que cuesta más de seis mil millones de pesos, no pone en riesgo la obra ya que son suficientes para cuando lleguen los recursos del gobierno federal el año próximo y se hagan las licitaciones correspondientes para la inversión privada que contempla la obra.

De cualquier forma irrita que lo que se quita a El Purgatorio se destinará a pagar las obras que se debieron saldar desde el año 2009 con el crédito de mil 100 millones de pesos del Banco Interamericano de Desarrollo para el Programa Todos con Agua, que se desvió, y por lo que está preso el ex director del SIAPA, Rodolfo Ocampo.

Sin duda los más felices son los alcaldes de Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá, Héctor Robles, Alfredo Barba y Jorge Arana, quienes se librarán de pagar alrededor de 370 millones de pesos para dotar de agua a las 52 colonias, donde viven 329 mil ciudadanos de escasos recursos y que fueron víctimas de la corrupción en el SIAPA en el 2009.

El CEA descarta que estemos ante un cambio de apuesta a los proyectos para traer agua a la ciudad. Lo deseable sería también que con firmeza se trate de recuperar algo del boquete de casi 600 millones que le hicieron al crédito del BID, que hoy nos trae dando tumbos.

Por lo pronto el CEA pide que no descontemos el punto que en materia de agua le habíamos anotado a Aristóteles. Veremos.

twitter: @jbarrera4