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Alfaro con y sin corbata

Así dividió en dos actos su jornada pública previa antes de iniciar hoy su historia como Alcalde de Guadalajara y que estará inspirada, dijo, en la obra que llevó a la "inmortalidad" al Obispo Fray Antonio Alcalde.

Utilizó también dos escenarios, más bien tres. Dos que estuvieron unidos siempre por la magia del video que llevó las imágenes de lo que sucedió en las "cuatro paredes" de la sala de cabildos del Ayuntamiento a donde entraron sus invitados, a la plaza pública donde le aguardaban "miles" de tapatíos, a los que reservó su "plan para iniciar la nueva historia de Guadalajara". El otro fue la Avenida Hidalgo, que caminó desde la Presidencia Municipal hasta la Plaza de la Liberación, tramo en el cual dialogó con locatarios del Mercado Corona y con comerciantes ambulantes. Mientras llegaba al templete, las dos grandes pantallas se llenaron con videos de Guadalajara que reproducían la narrativa alfarista: "Estamos listos para recuperar la esencia de la ciudad", "Vamos a iniciar por lo básico: recuperar tu confianza", "Todo México sabrá lo que logramos", "Hemos llegado". Previo también a su arribo, Margarita Sierra, la ex activista convertida ahora en entusiasta de la causa naranja, proponía cambiar el nombre de la Plaza de la Liberación por la Plaza de la Deliberación, para calentar el ambiente.

El Alfaro con corbata en el Palacio Municipal abrió reprochando la ciudad en "crisis urbana, política y social" que recibía del alcalde Ramiro Hernández ahí presente, de la Guadalajara metropolitana con la que soñaba y de recuperar la vergüenza en el ejercicio de la política, propuso un pacto de no agresión política al Gobernador también ahí presente, y convocó a un "gran acuerdo en lo fundamental" entre fuerzas políticas y demás sectores para que los tapatíos fueran "actores fundamentales del cambio nacional".

Un discurso muy distinto fue el de Alfaro en la plaza pública a la que llegó quitándose la corbata para luego abrir con el "Sí se pudo" y recordando el coraje de 2012 "por lo que había pasado" cuando perdió la elección estatal. Para luego abrir fuego al denunciar que en una sesión en lo oscurito el martes, los ediles salientes autorizaron más dinero para los que construyen en el Mercado Corona, y advertir que los responsables "terminarán en la cárcel". Que no habrá policías cuidando políticos, y que en su equipo no admitiría nunca rateros.

Con ese acto ante sus simpatizantes, que no llenaron la Plaza de la Liberación, pero que lo apoyaron en todo momento, Alfaro elevó aún más las expectativas generadas en campaña y mostró a un político que puede virar de un momento a otro de la retórica de los grandes acuerdos políticos a la arenga propagandística y revanchista.

A partir de hoy veremos a cuál estilo apuesta más en el doble camino que transitará durante dos años: gobernar para que Guadalajara recupere su "grandeza" como prometió ayer, y lograr su objetivo de ser el próximo candidato a gobernador, por el Partido Movimiento Ciudadano o como candidato independiente.

twitter: @jbarrera4

jaime.barrera@milenio.com