Estira y afloja

Los temores de ArcelorMittal en Michoacán

La multinacional ArcelorMittal, líder mundial en producción de acero, reconoció en su informe anual de labores, que dio a conocer ayer a sus accionistas, que la situación política en Ucrania y la violencia relacionada con los cárteles de las drogas en México pueden afectar sus operaciones, ingresos y “capacidad para seguir haciendo negocios en esos países”.

La empresa tiene presencia en Michoacán (Lázaro Cárdenas), Sinaloa y Sonora, donde “operan” las más importantes organizaciones de drogas en México, y también tiene instalaciones en Celaya, Ciudad Obregón, Guaymas, Manzanillo, Colima y Guerrero.

No ofrece detalles sobre el impacto negativo de la situación en México, ni en producción ni en ingresos, aunque supongo que puede ser importante. Es el caso del limón, ya que se ha dicho que la escasez y su encarecimiento se deben, entre otras razones, a la existencia de cobro de cuotas por parte del crimen organizado a productores de Michoacán.

El Consejo Nacional Agropecuario, que preside Benjamín Grayeb, señala como razones de la escasez de limón agrio (México es el principal productor mundial) la menor producción que normalmente se presenta entre diciembre y marzo; la afectación causada por la plaga huanglongbing (HLB) en Colima y, en menor medida, la baja producción en Colima, Guerrero y Oaxaca por fuertes lluvias registradas a finales de 2013 derivadas de los huracanes Ingrid y Manuel.

El kilo del limón ha llegado a cotizarse entre 50 y 60 pesos y se espera que en breve se estabilice, al aumentar la producción en Michoacán y Colima, que abastecen 78 por ciento del mercado, y otras entidades como Oaxaca, Guerrero y Tamaulipas. El 40 por ciento de la cosecha se destina al mercado en fresco y el resto a la industria para la obtención de aceites, jugos concentrados y pectinas.

El organismo privado, integrante del Consejo Coordinador Empresarial, no señala en su informe sobre la escasez de limón que la existencia de organizaciones criminales en Michoacán sea un factor que dañe o afecte la producción del cítrico.

Alejandro Desfassiaux, presidente del Grupo Multisistemas de Seguridad Industrial, estima que el costo de la inseguridad para las empresas en México es de 2 por ciento del producto interno bruto anual, porque se ha incrementado el asalto y el robo hormiga, y señala que para contrarrestar el daño y las pérdidas se tendría que invertir un porcentaje similar de los ingresos. “Es inversión, no un gasto adicional”. 

jesus.rangel@milenio.com