Estira y afloja

Hay temor al crédito bancario

El presidente Enrique Peña Nieto promulgó ayer los documentos integrantes de la reforma financiera aprobada en el Congreso el año pasado. Busca inducir a la banca comercial a otorgar más crédito a menor tasa de interés para fortalecer el aparato productivo y la capacidad de compra de los mexicanos, con el propósito de impulsar un mayor crecimiento económico.

Como propósito suena muy bien. El propósito en este 2014 es que el monto de financiamientos alcance un billón 100 mil millones de pesos, con atención especial para las pequeñas y medianas empresas, que son las que generan más empleo.

También suena muy bien, aunque todos sabemos que los beneficiarios, hasta ahora, son las grandes empresas o las personas físicas que cuentan con garantías suficientes para lograr una recuperación plena del crédito. O sea, una gran mayoría no está incorporada en este círculo.

El documento del Banco Mundial “Capacidades financieras en México” de noviembre pasado nos revela que 49 por ciento de encuestados informó que “no utilizaba ningún producto financiero”, que 13 por ciento de la población utilizaba tarjetas de crédito y 9 por ciento préstamos personales y de nómina. Para préstamos hipotecarios solo 2 por ciento y 4 por ciento para comprar un automóvil.

Hay más. El informe señala que “si bien más de 60 por ciento de quienes solicitaban financiamiento consideraba que podía asumir mayores niveles de deuda, quienes recurrían al crédito bancario eran más propensos a sentirse sobreendeudados”, mientras que más de 60 por ciento de “quienes recibían préstamos personales, de caja de ahorro o de familiares y amigos se creía en condiciones se seguir endeudándose.

Claramente se observa que las personas físicas, las familias, no quieren endeudarse con un banco. Eso también se pretende cambiar y por eso se favorece el uso de celulares o internet para operaciones bancarias; hasta ahora muy pocos, pero muy pocos, usan esta opción. Habrá que estar preparados para ver el cambio.

Cuarto de junto

Yucatán es la tercera entidad con menor desocupación en el país. La administración del gobernador Rolando Zapata Bello logró en 2013 la cifra más alta de generación de empleos de los últimos 13 años: un total de 15 mil puestos de  trabajo formales, que permitió abatir la tasa de desempleo; la desocupación, según el Inegi, es de 3.23 por ciento. Por el contrario, la generación de plazas laborales crece 4.3 por ciento, mayor al promedio nacional de 2.7 por ciento y superior a la de Jalisco y Nuevo León.

 jesus.rangel@milenio.com