Estira y afloja

El otro sindicato de Pemex

El pasado 6 de junio le informé que Pemex Refinación (PR) incumplía el acuerdo suscrito el 30 de diciembre de 2013 con la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar), que preside Roberto Díaz Ruiz, para revisar al alza las tarifas del transporte de combustible (gasolinas, diésel, combustóleo, gas avión y otros).

El dirigente envió una carta al presidente Enrique Peña Nieto y a otros funcionarios para que intervinieran en el asunto. El lunes se dio una reunión entre integrantes de la Canacar y PR, que encabeza Miguel Tame, y se expusieron razones y números de uno y otro lado.

Los representantes de 154 empresas transportistas, en su mayoría micro y pequeñas con más de 4 mil autotanques, comentaron que como el costo del diésel aumentó 30 por ciento, PR tendría que autorizar una elevación de la tarifa en 8.6 por ciento. La respuesta fue negativa y la propuesta oficial se quedó en la mesa de negociaciones.

Claro, en la misma mesa está la amenaza de paro. Es decir, de no transportar ni una gota de combustible, al puro estilo sindical, pero por parte de empresarios; hay que decir que algunas empresas no apoyaron la decisión de parar. Hoy, los de la Canacar se vuelven a reunir en privado para discutir la propuesta de 7 por ciento presentada por PR (antes era de 6 por ciento), que impactaría solo en un centavo el litro de combustible, muy manejable para la paraestatal.

Hay que decir que la cadena de producción de gasolinas, diésel, combustóleo, gas avión y otros es de aproximadamente un millón y medio de barriles diarios, y que la flotilla de los transportistas distribuye alrededor de 270 mil litros diarios. Esto significa que hay suficiente combustible para aguantar una semana el paro, aunque se espera la firma del convenio este jueves para no afectar la cadena de distribución, donde el autotransporte juega un papel importante.

En la mesa de negociaciones prácticamente quedó resuelto el tema de los sistemas de metodología y facturación planteados por los integrantes de la Canacar, y se aceptó el compromiso de disminuir los tiempos de carga de las unidades por parte de PR, lo que disminuye los costos de los transportistas.

El 8.6 por ciento solicitado implicaría para PR erogar, aproximadamente, 420 millones de pesos más que los autorizados a ejercer en la actualidad.

La mesa de negociación está abierta, y ahora veremos si la Canacar actúa con sensatez o se convierte en el otro sindicato de Pemex que amenaza con dejar sin combustible a automóviles y aviones.

jesus.rangel@milenio.com