Estira y afloja

Los retos de Bazbaz en el Gafilat

¡Felicidades!

A partir de hoy, Alberto Bazbaz, director de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, es el nuevo presidente del Grupo de Acción Financiera Internacional en América Latina (Gafilat), que agrupa a 16 países para coordinar e implementar políticas contra el lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo.

Asumirá este puesto en un año electoral mexicano que deberá enfocar su atención a no permitir el ingreso de candidatos ligados a la delincuencia organizada y evitar que esas mismas organizaciones destinen recursos ilícitos a las campañas en colaboración con la PGR.

No será nada fácil supervisar a las “personas expuestas políticamente” a caer en las redes del crimen una vez que

son de escándalo casos conocidos de legisladores y gobernantes ligados a organizaciones criminales que controlan poblados, ciudades y hasta estados.

Uno de los retos de Bazbaz en Gafilat será impulsar un mayor acercamiento con la sociedad a través de iniciativas que generen mayor conciencia sobre la prevención de los delitos en cuestión. Tendrá que adoptar decisiones claras que unan al Estado, a los sectores público y privado, la academia, los legisladores y ministros, y al público en general para combatir estos ilícitos.

Como lo ha señalado Naciones Unidas, cada vez es más complejo enfrentar este tipo de organizaciones criminales que se mueven tanto en el narcotráfico como en el lavado de dinero, la trata de personas, la venta de armas y otros renglones nuevos que hacen más difícil frenar los ilícitos con la arquitectura jurídica, administrativa e institucional con que cuentan los países.

El funcionario mexicano tendrá que impulsar mecanismos contra los avances de las redes criminales tanto en México como en América Latina, y convencer a la sociedad de su indispensable participación.

Por cierto, durante su gestión en Gafilat comenzará la nueva ronda de evaluaciones de los países miembros sobre los mecanismos y sistemas implementados para cumplir en el combate al lavado de dinero y el financiamiento al terrorismo.

México ha fortalecido sus leyes sobre la materia, aunque la percepción es que algo está fallando.   

jesus.rangel@milenio.com