Estira y afloja

Las reglas que no cumplió Banamex

No hay duda de que en el Banco Nacional de México (Banamex) no se siguieron las reglas para evitar el lavado de dinero y el fraude que les causó Oceanografía.

Hay normas que se deben seguir con rigor, por ejemplo, las directrices implementadas por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea.

Ahí se dice lo siguiente: “El banco deberá implantar un procedimiento sistemático para identificar y verificar a sus clientes y, cuando proceda, a cualquier persona que actúe en nombre de aquéllos y de cualquier beneficiario efectivo. En general, el banco no deberá establecer una relación bancaria, ni realizar transacción alguna, hasta que la identidad del cliente haya sido satisfactoriamente establecida y verificada conforme a la recomendación 10 del GAFI.

“El banco también deberá verificar que cualquier persona que actúe en nombre del cliente está autorizada para hacerlo, y deberá verificar la identidad de esa persona. La identidad de clientes y beneficiarios efectivos, así como de las personas que actúen en nombre de aquéllos, deberá verificarse mediante documentos, datos o informaciones fiables e independientes. Cuando se recurra a documentos, el banco deberá tener presente que los mejores documentos para verificar la identidad son aquéllos más difíciles de obtener ilícitamente o falsificar. Cuando se recurra a otras fuentes de información distintas de documentos, el banco deberá cerciorarse de que los métodos (que podrán incluir la comprobación de referencias con otras instituciones financieras y la obtención de estados financieros) y las fuentes de información son adecuados y están en consonancia con las políticas y procedimientos del banco y con el perfil de riesgo del cliente...

“El banco también deberá considerar la naturaleza y nivel del riesgo planteado por un cliente cuando determine el alcance de las medidas de diligencia debida aplicables. En ningún caso deberá el banco soslayar sus procedimientos de identificación y verificación de clientes solo porque el cliente no pueda presentarse a una entrevista (clientes no presentes); también deberá tener en cuenta factores de riesgo como el motivo por el cual el cliente ha decidido abrir una cuenta lejos de su sede u oficina, especialmente en una jurisdicción extranjera.”

No hay de otra, no hubo rigor en la supervisión. Hay una pregunta constante sobre quién fue el cerebro financiero del fraude a Banamex y las operaciones financieras de Oceanografía: Martín Díaz, ex presidente de Caja Libertad. Hay más.

jesus.rangel@milenio.com