Estira y afloja

Los proyectos de inversión de la CFE de Rojas

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público recibió en enero la solicitud de autorización de inversiones de la CFE por un total de 15 mil 597 millones de pesos. Los recursos serían presupuestales.

Francisco Rojas, ahora ex director general de la CFE, utilizaría los fondos para cinco proyectos que prevén modernizar subestaciones, mantenimiento de unidades y electrificación para localidades del país sin el servicio del sistema eléctrico.

Esas inversiones detonarían otras para que en total esos proyectos sumaran 19 mil 853 millones de pesos. En ninguno se consideraba el uso del gas natural para abaratar el costo de la energía.

Por el contrario, la mayor inversión directa de la CFE se destinaría al “mantenimiento de unidades generadoras termoeléctricas de carbón 2014-2016” por un total de 9 mil 4 millones de pesos. Además, se utilizarán otros 2 mil 384 millones para el “mantenimiento a unidades generadoras termoeléctricas diésel”.

No hay más detalles, pero sin duda estos dos proyectos, que superan más de 11 mil millones de pesos en inversión, no están en línea con la necesidad que tiene el país de elevar su competitividad a través de precios de electricidad más baratos.

Parece que el ex funcionario no estaba en la jugada del cambio, de lo que significa el beneficio de la reforma energética, de bajar los costos de la energía.

A propósito, la revista Reporte macroeconómico de México, de la UAM Azcapotzalco, correspondiente a enero, trae un análisis de primera sobre la evolución económica, política y social del país en los últimos 70 años, y el papel del Estado. Su autor es el maestro Leopoldo Solís Manjarrez, una de las mentes más brillantes de México en este campo, integrante del Colegio Nacional.

Ahí escribió: “En el mediano plazo, México necesita fortalecer sus fuentes fundamentales de crecimiento. La fórmula es clara: se necesita una segunda ronda de cambios estructurales para reforzar el ahorro y la inversión, la productividad multifactorial, y el cambio tecnológico. Entre las reformas más urgentes se encuentran la fiscal, laboral, financiera, energía, educación, Estado y de impartición de justicia, incluidas sus instituciones.

“México no necesita cambiar su modelo económico, más bien requiere reforzarlo y complementarlo con una estrategia que combine el libre mercado con políticas más flexibles que permitan acomodar un mayor contenido social... México necesita una propuesta que económicamente mantenga el rumbo, pero que política y socialmente marque una gran diferencia”.

jesus.rangel@milenio.com