Estira y afloja

El póquer de ases de Peña Nieto

La cercana visita del presidente Enrique Peña Nieto a Estados Unidos el Día de Reyes obliga a algunos secretarios de Estado a trabajar a medias en estos días de asueto general. En los primeros días de enero entregarán los papeles de trabajo que finalmente se integrarán a la agenda de temas que el jefe del Ejecutivo discutirá con Barack Obama.

Como se sabe, la baraja de asuntos a discutir en Washington incluye económicos con especial énfasis a la competitividad y la infraestructura, sociales (entre ellos los desaparecidos de Ayotzinapa), de seguridad y lazos culturales, entre otros.

Será la primera reunión bilateral donde el presidente Obama demostrará que el “resurgimiento de Estados Unidos es real”, como lo ha señalado, avalado por pronósticos de crecimiento económicos positivos de 2.4 y 3.5 por ciento para 2014 y 2015, consecuencia de un mayor gasto de los consumidores, aumento de las exportaciones y las inversiones fijas de las empresas.

Los secretarios de Economía, Energía, Comunicaciones y Transportes, Relaciones Exteriores y Gobernación, entre otros, revisan y ajustan la agenda, al igual que dirigentes empresariales consultados para integrar una lista de propuestas que se analizará durante la segunda reunión del Diálogo Económico de Alto Nivel de Estados Unidos y México (HLED por sus siglas en inglés), que se celebrará el mismo 6 de enero.

Se informará sobre el Sistema Inteligente de Transporte, el plan fronterizo de infraestructura, del transporte aéreo, educación e innovación, promoción de inversión conjunta, el clúster fronterizo empresarial, y otros sectores de importancia.

El presidente Peña Nieto sabe perfectamente que el crecimiento económico de México depende en mucho de las exportaciones de bienes manufacturados a EU y sin duda recibirá un espaldarazo del presidente Obama.

El difícil año electoral para México no debe convertirse en un obstáculo para el crecimiento. México ha sabido sortear sin mayores sobresaltos la especulación en los mercados financieros, y esa estabilidad económica, financiera y monetaria, más las reformas emprendidas, son un póquer de ases para la reunión bilateral.

 

jesus.rangel@milenio.com