Estira y afloja

“Soy la piedra del zapato”: Guillermo Jenkins

¿Por qué la ruptura entre los integrantes de la familia Jenkins?, le pregunto a Guillermo Jenkinsde Landa, quien impulsa denuncias penales y civiles contra su padre Guillermo Jenkins Anstead, su madre Elodia Sofía de Landa y sus hermanos Roberto, Juan Carlos, Margarita y María Elodia.

—Porque no estuve de acuerdo en el cambio de estatutos de la Fundación de la Universidad de las Américas para ampliar de cinco a siete los integrantes del patronato, más un suplente, a principios de 2012… Sería inoperante y entrarían personas sin experiencia (sus hermanos) para leer estados financieros, en relaciones laborales, en la toma de decisiones estratégicas y de inversión, y porque los recursos de la fundación no son un legado familiar que se pueda utilizar unilateralmente. Hay reglas claras, hay candados…

—¿Y habló con su papá?

—Antes de esto me convertí en la piedra del zapato porque detecté abusos de confianza en operaciones financieras en el edificio de Reforma e Insurgentes y en Cabo San Lucas que frené, y me advierten que habrá castigos. Mi padre (83 años) era un hombre de principios y valores inquebrantables, pero ya está grande, por eso digo que era… Además de patrono, yo llevaba los libros de las cuatro fundaciones creadas con el patrimonio de mi abuelo y me involucraba en todos los consejos consultivos para estar más cerca de la administración y cuestionar números y funcionamiento. La última vez que vi a mi padre me dijo: “Ya no queremos que participes en nada”. Le pregunto el porqué y responde: “No sé, y me tengo que ir con la mayoría”.

Los nuevos patronos utilizaron 2 millones de dólares para pagar abogados contra Guillermo Jenkins de Landa (los estatutos lo prohíben y pueden constituir actos fraudulentos de administración); decidieron que el fondo de retiro de los trabajadores de la universidad por 45 millones de pesos lo use la institución, y abrieron oficinas de lujo en Santa Fe.

La universidad, cuyo rector es Luis Ernesto Derbez, factura al año mil 300 millones de pesos y el Colegio Americano 180 millones. “Presenté denuncias ante la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Beneficencia Privada de Puebla, la procuraduría local y ante el gobernador por las irregularidades, que ya son de escándalo.

“El patrimonio que legó mi abuelo William O. Jenkins Biddle es del pueblo de México y debe destinarse a educación, salud, deporte y cultura; ahora pueden utilizarlo en lo que sea, y es ilegal. ¿La solución? Que se aplique la ley y volver a nombrar a todos los patronos”.

jesus.rangel@milenio.com