Estira y afloja

Las pensiones crispan a empresarios

El tema de las pensiones en el caso de Pemex y la CFE desató, por decir lo menos, los demonios entre el sector privado. Saben los empresarios que esos adeudos se pagan con recursos públicos, con el presupuesto asignado para el rubro cada año.

Pero ese detalle llamó la atención para el caso del Seguro Social, donde el problema es muy grave. Por eso piden que después del Informe presidencial, tanto en el gobierno federal como en el Congreso de la Unión se analice y resuelva el problema del IMSS, que el tema se analice como una política de Estado.

Dirigentes consultados me comentan que no se debe olvidar que en octubre próximo se renegociará el contrato colectivo del IMSS y que debe discutirse el tema para atender la crisis financiera de la institución de salud más importante del país, y contar con la estructura de finanzas más sólida que impulse la universalidad y portabilidad en los servicios.

En Coparmex, Consejo Mexicano de Negocios, banqueros y aseguradores, por ejemplo, califican como delicado el hecho de que los consejeros de Concamin y Concanaco ante el IMSS prácticamente avalan un incremento indirecto de cuotas de casi 8 por ciento, que dañará el aparato productivo, sobre todo para medianas y pequeñas empresas, las que más empleo ofrecen.

Critican con severidad que la semana pasada aprobaron esos representantes empresariales que se aumentaran los sueldos a todos los consejeros técnicos (el IMSS es tripartito, con representantes de gobierno, empresarios y trabajadores) y a altos funcionarios, por arriba de 5 por ciento.

Esos dos hechos son los que han provocado fricciones dentro de la cúpula empresarial, por lo que la mayoría demanda que se analice el tema del IMSS con la misma importancia que se hizo con Pemex y la CFE.

Es obvio que el tema es muy importante y, si bien es cierto que no todos aplauden la solución en camino para el sector energético, se debe poner también atención a otros sectores, como salud y educativo. No se podrá alcanzar una solución de fondo en el campo de la salud si no se plantea una política pública de avanzada y responsable. No habrá mejoría en la atención de hospitales, de más médicos y personal especializado que se requiere en todo el sector, si las finanzas públicas son prácticamente de quiebra.

Los empresarios también tienen en su agenda, lo que consideran un probable obstáculo para atender la situación del IMSS: el proceso electoral que se avecina, que cambiará, entre otras cosas, la Cámara de Diputados. No bajarán la guardia.

jesus.rangel@milenio.com