Estira y afloja

La pasión por la propiedad industrial


Miguel Ángel Margáin, director general del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), asegura que el futuro de México se basará en las acciones de inventores e innovadores que actuarán para satisfacer las necesidades humanas, “para que vivamos mejor y seamos más competitivos. Seremos una economía del conocimiento”.

Y él es parte esencial de esa transformación de país que requiere acabar con “lo peor: el desperdicio de talento” y potenciar la cultura de la propiedad industrial que, entre otras cosas, busca aprovechar el ingenio del mexicano, su creatividad e investigación para que patente su invento o marca y le dé valor a sus ideas con plena protección.

Abogado de profesión, experto con reconocimiento mundial sobre el tema, me dice que es fan del América, pero que su pasión es la propiedad industrial. Y por todos lados se le nota. “Mucha gente cree que innovar son inventos, aparatos sofisticados y demás, pero no. Innovar es darle un valor agregado a los productos, al talento, al invento, a los servicios, a la creatividad, y para eso están las patentes”.

Y me da muchos ejemplos: la patente más antigua en México es la de herramientas Legitimus, el osito Bimbo será ahora más esbelto, en Chihuahua manipulan el aluminio para que pese menos en la industria de la aviación, una piñata plegable del tamaño de un pedazo de pizza que puede soportar hasta siete kilos de fruta, marcas colectivas de quesos o artesanías de comunidades agrícolas y rurales; impresoras 3D donde la radiografía se imprime en plástico para que el médico determine con exactitud la parte afectada, los medicamentos con la biotecnología ya serán individuales, hechas a la medida…

Margáin González me dice que el IMPI ha otorgado alrededor de 400 mil patentes y que en marcas el número es de un millón 400 mil, del cual 850 mil están vigentes, porque no todas se han renovado. “Una patente tiene vigencia durante 20 años en todo el mundo; después cualquiera puede usarla. Una marca tiene vigencia de 10 años y se puede renovar permanentemente”.

Pocos saben que por primera vez el tema de propiedad industrial se incluye en el Plan Nacional de Desarrollo, más allá del combate a la piratería. Por eso también el Pacto por México (compromiso 48) incluye incrementar significativamente el número de patentes al fortalecer a investigadores y centros dedicados a la ciencia, la tecnología y la innovación.

“La propiedad industrial no se acabará hasta que se acabe la especie humana y vamos a dejar un IMPI muy fuerte”, asegura.