Estira y afloja

La "palomeada" del FMI y los riesgos

Desde que Luis Echeverría Álvarez solicitó en 1976 el apoyo crediticio del Fondo Monetario Internacional (FMI), mediante lo que llamaban “carta de intención”, México no había recibido una aprobación y un reconocimiento tan amplio como el de ayer por parte del organismo multilateral.

Al entregar su evaluación del artículo IV, que permitirá a México continuar con la línea de contingencia por alrededor de 72 mil millones de dólares, el FMI resaltó “la credibilidad y fortaleza del marco de políticas macroeconómicas”. Sí, habla de potenciales riesgos, pero reconoce lo que se ha hecho y las perspectivas favorables.

Por lo mismo, creo que Luis Videgaray, secretario de Hacienda, y Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, merecen también un reconocimiento por la conducción de las políticas económica, financiera, fiscal, monetaria y cambiaria, entre otras.

Destaco estos comentarios del FMI: la proyección del crecimiento económico para este año es de 2.4 por ciento porque hay fuerte avance en las exportaciones, que favorecen el empleo y la producción de manufacturas, y empieza a recuperarse la actividad de la industria de la construcción por mayor gasto público en infraestructura.

El principal riesgo externo es que aumente la volatilidad de los flujos de capital, frente a las incertidumbres relacionadas con la política monetaria que aplicará Estados Unidos y las tensiones geopolíticas causadas sobre todo por Rusia. En el ámbito interno, el principal riesgo es que no se alcance una efectividad en la implementación de las reformas estructurales.

El FMI comenta que los niveles de deuda externa/PIB son bajos y sostenibles y que prevé que así continúe en el mediano plazo, aunque resalta que una devaluación de 30 por ciento en el tipo de cambio elevaría la relación deuda externa/PIB de 35 a 48 por ciento. Lo interesante es que la deuda pública de México está mayoritariamente en pesos, que tiene tasas de interés estables y que los inversionistas extranjeros le reconocen sus fuertes fundamentos macroeconómicos.

Cuarto de junto

Dos comunicados de prensa de ayer se tienen que leer entrelíneas y con un antiácido: Televisa expresó su preocupación porque la falla en su call center sea un “acto de sabotaje comercial a las ofertas de nuevos productos, a mejores precios, que Televisa Telecom está lanzando al mercado en beneficio de los consumidores”. Telmex rechazó la acusación y deslizó que Televisa “no dispone de infraestructura propia para comunicarse con sus clientes”.

jesus.rangel@milenio.com