Estira y afloja

El obstáculo de la reforma energética es fiscal

Después del recorte a la tasa de interés de referencia por parte del Banco de México, de 3.5 a 3 por ciento, los analistas financieros esperan un ajuste a la baja en las perspectivas de crecimiento del PIB, pero los inversionistas mantienen en alto su atención en México, claro, por la aprobación antes de agosto de las reformas pendientes, en especial la de telecomunicaciones y la energética.

Por el contrario, si se retrasa su aprobación, la perspectiva de inversión se cae con lo que esto significa: presiones sobre el tipo de cambio. Por eso fue importante la publicación del Senado respecto al proyecto de dictamen de la iniciativa de decreto por el que se expide la Ley de Hidrocarburos para su discusión inmediata; fue una señal clara de que las reformas secundarias deberán aprobarse antes de terminar julio.

Los expertos me dicen que son tres puntos centrales los que deberán tomarse en cuenta para que la reforma energética funcione. Uno de ellos es el que preocupa fundamentalmente.

El primer aspecto es otorgar certidumbre jurídica a los contratos que se aprueben, y esto significa plazos mínimos de 30 años. El segundo punto se refiere a que las áreas a licitar entre particulares tengan potencial. En estos dos temas no hay mayor problema, porque son plazos razonables de asignación y porque las provincias petroleras explotadas en México son seis y cuentan aún con potencial, y hay otras seis prácticamente nuevas, como en Baja California y en la Sierra Madre Oriental.

El asunto que preocupa, y mucho, es el que se refiere a la parte fiscal. Por un lado, las empresas interesadas en la apertura han dejado en claro que no pagarán lo mismo que Pemex entera al fisco; por el otro lado, afirman que si la Secretaría de Hacienda y Crédito Público no saca las manos de Pemex, la petrolera continuará en situación crítica.

Los especialistas consultados me afirman que sin duda lo que más pronto tendrá resultados será todo lo relacionado con la generación de electricidad y gasoductos. Hay un marcado interés empresarial por comprar energía eléctrica más barata de forma directa, resultado de la competencia.

Calificaron de asunto estratégico la puesta en operación del poliducto Cinturón Transoceánico de Pajaritos, Veracruz, a Salina Cruz, Oaxaca, para conectar al Golfo de México con el Pacífico en la transportación de combustibles más baratos, limpios, seguros y rápido. Se generarán ahorros en el transporte terrestre por autotanques y disminuirá la emisión de partículas contaminantes.

Comenzó la cuenta regresiva.

jesus.rangel@milenio.com