Estira y afloja

La nueva visión del desarrollo

Las reformas estructurales aprobadas por el Congreso de la Unión no son lo único que refleja que estamos ya inmersos en un nuevo país. La transformación anunciada por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto va más allá e incluye una nueva visión del desarrollo económico, por encima del tradicional análisis de economía interna y externa, o de sectores como el industrial, el comercial y de servicios.

Ahora se hablará de una política de fomento económico para “sectores maduros, dinámicos y emergentes”, sin regresar a los esquemas de Estado interventor y, claro, dentro de un marco de economía abierta. Esto es lo que contempla el Programa de Desarrollo Innovador 2013-2018 que estará a cargo de la Secretaría de Economía, que ve como un todo productivo la industria, el comercio y los servicios dentro de lo que se conoce como cadenas globales de valor (CGV).

Un sector maduro es aquel cuya actividad productiva “generalmente enfrenta una demanda relativamente estable o en función del crecimiento poblacional”, como el caso de la minería. Los sectores dinámicos se caracterizan “por ser actividades productivas altamente competitivas y con elevadas tasas de crecimiento”, con presencia de empresas globales, alta capacidad de generar empleos y vinculación con otros sectores, como la aeronáutica, la electrónica, la automotriz y las TIC; los sectores emergentes son áreas económicas de alto potencial y crecimiento hacia el futuro con un fuerte componente de investigación, innovación y desarrollo en procesos, productos o servicios, así como nuevas aplicaciones tecnológicas; es el caso de la biotecnología, la mecatrónica y la nanotecnología.

La nueva visión de desarrollo se fundamenta en la realidad internacional donde los factores de producción tienen efectos más allá del ámbito nacional, y donde la competencia se da entre regiones y/o bloques económicos, más que entre países, para integrarse a través de las CGV. La política de fomento, por lo mismo, debe cerrar ahora brechas intersectoriales, interempresariales e interregionales del mercado interno y aprovechar las ventajas del libre comercio.

Todo un cambio a cargo de Ildefonso Guajardo.

Cuarto de junto

Eduardo Valdés ingresó al Grupo Financiero Inbursa en 1986 y ayer anunció su separación. Era vicepresidente de la agrupación que encabeza Marco Antonio Slim Domit. A su vez, Javier Foncerrada fue designado como presidente de Sinca Inbursa y de Operadora Bursátil, pero no se informa si deja la dirección general del GFInbursa.

jesus.rangel@milenio.com