Estira y afloja

La negociación agrícola comercial y el Papa

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, está en Bali, Indonesia, y participa en la novena Conferencia de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Las esperanzas para llegar a acuerdos multilaterales, después de años de fracasos penden de un hilo y el tema agrícola juega un papel destacado.

Allí México pidió sellar un compromiso político para congelar los niveles actuales de subsidios agrícolas y después llegar a su eliminación total, posición similar a la de Brasil, que fue rechazada tajantemente por India, que “no negociará su seguridad alimentaria”.

En Ginebra, previo a esta reunión, se impulsó un acuerdo aceptado en la mayoría de los casos que incluye disminuir a un máximo de 10 por ciento los subsidios a la producción agrícola nacional, con un periodo de transición de 4 años para los países en desarrollo. Esto es lo que ya rechazó abiertamente India, con la bendición papal.

Michael Froman, el poderoso representante de Comercio de Estados Unidos, y el comisario de Comercio de la Unión Europea, Karel De Gucht, expresaron sus temores de un nuevo fracaso que debilitaría sustancialmente el multilateralismo comercial.

Esto último no es cualquier cosa, porque hay una crítica generalizada al aumento de acuerdos comerciales bilaterales y regionales a escala mundial. Guajardo expuso al respecto que “para México un sistema multilateral de comercio sano, predecible e inclusivo es una condición necesaria para sostener el desarrollo económico. Nuestros múltiples acuerdos bilaterales y regionales complementan satisfactoriamente a este sistema, pero de ninguna manera pueden sustituirlo”.

Llama la atención este señalamiento cuando el rumor en México es que el famoso Acuerdo Transpacífico (TPP por sus siglas en inglés) parece ya no interesar primordialmente a EU, lo que afectaría a México. No hay que olvidar que el gobierno mexicano informó a la OMC que no renegociaría el TLCAN y que cualquier actualización en materia comercial se haría a través del TPP. O sea, todo fuera del multilateralismo.

Por cierto, como observador permanente de la OMC, el arzobispo Silvano M. Tomasi, nuncio apostólico en Ginebra, a nombre del papa Francisco pidió rechazar la “tiranía que impone el mercado” y “renovar nuestros sistemas alimentarios desde una perspectiva de solidaridad”, por encima de la “lógica de explotación desenfrenada”, para garantizar
la seguridad alimentaria. Él no vota dentro de la OMC, pero sí tuvo acceso a la tribuna.

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