Estira y afloja

Pausa, revisión y nuevas alternativas: Meade

El viernes pasado Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo en la Universidad del Pacífico en Lima que los “beneficios de la integración económica y del cambio tecnológico no se han distribuido equitativamente”, y que hay sectores y regiones “fuertemente afectados” por la “tecnología que ahorra mano de obra y la competencia de países con salarios bajos”.

Agregó que en los últimos 20 años aumentó la “desigualdad económica” por el comercio y la innovación incluso en las principales naciones. “Las consecuencias sociales y políticas ahora se están haciendo evidentes. En Estados Unidos y Reino Unido, por ejemplo, los electores han dado claras señales de inquietud en lo que respecta a la migración, el comercio y el cambio tecnológico. También han exigido a los responsables de la política económica que promuevan el empleo interno y el crecimiento de los ingresos”.

El diagnóstico es realista aunque moleste, y por eso la titular del FMI destacó que se necesita un “marco de política más eficaz para fomentar un crecimiento inclusivo” y de “mayor equidad económica”.

Aquí en México José Antonio Meade, secretario de Hacienda y Crédito Público compartió esta visión y reconoció el sábado en Puebla que “el que vota por una alternativa diferente, por una alternativa no sistémica, está reflejando que hay algo que no le gusta, algo con lo que no se siente contento, que hay una respuesta que no está encontrando en su gobierno”.

El funcionario habló de hacer “una pausa para ver dónde estamos y con qué contamos”, además de “revisar nuestras propias fortalezas, tenemos que identificar alternativas en términos de desarrollo y de proyectos, tenemos que buscarlas dentro, tenemos que buscarlas en otras regiones”.

Meade es realista al señalar que México genera empleo, que crece, que realiza reformas estructurales, y que “sin embargo hay un segmento de la población que no se siente incluido en ese proceso”.

Advirtió que “todo esto que estamos viendo en el mundo es una llamada de atención que debe de llevarnos a hacer las cosas mejor. Que no es suficiente que tengamos crecimiento, que es fundamental; que no es importante o que no es suficiente que mantengamos la estabilidad, que es convicción necesaria.

“Tenemos que volvernos a sentar a ver a quién estamos dejando fuera y cómo tenemos que voltear para incluirlo para que se sientan parte del mismo proyecto”.

La llegada de Donald Trump a la presidencia de EU nos lleva al realismo, y eso es bueno.

jesus.rangel@milenio.com