Estira y afloja

Hay que ir a fondo sobre Oceanografía

Emilio Lozoya, director general de Pemex, dijo ayer que no hay daño patrimonial a la empresa por el fraude de Oceanografía a Banamex; que hubo falsificación masiva de documentos, pero con firmas alteradas de trabajadores de la paraestatal, y que la relación laboral con Oceanografía es normal.

Sobre el tema, el presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, Jaime González Aguadé, reconoció la fortaleza de Banamex ante el daño patrimonial originado, pero señaló que habrá sanciones a la institución en caso de comprobarse que hubo falta de previsión sobre temas de lavado de dinero y fraude.

Me da la impresión que las autoridades están limitando la situación de escándalo precisamente a los cinco acuerdos que ganó Oceanografía y que fueron auditados por la Secretaría de la Función Pública. Claro, todos queremos que la investigación sea mayor y que se abarquen más años, pero eso dependerá de lo que encuentre la Procuraduría General de la República.

Por lo pronto, lo que es cierto es que Banamex, a pesar del fraude oceánico por 5 mil 234 millones de pesos, demostró que es una institución financiera fuerte, que a pesar del impacto negativo en utilidades por 3 mil 177 millones se mantuvo una ganancia. Estos elementos y otros fueron centrales para que las agencias valuadoras de riesgos crediticios Fitch y Moody’s mantuvieran sin cambios sus altas calificaciones.

Los otros elementos son, por ejemplo, que los funcionarios de Banamex no están jugando y ahora revisan con lupa todo tipo de operaciones con Oceanografía, que hay plena colaboración con las autoridades en la investigación para ir al fondo de lo que pasó y dónde estuvo la falla. Son muchos los documentos que se analizan y es temprano para conocer resultados.

Hay que reconocer la importancia de Lozoya por defender a sus trabajadores cuando dice que se falsificaron sus firmas, aunque la última palabra la tiene la PGR. Lo real y grave es que en todas partes se habla de corrupción en muchos contratos y licitaciones que realiza Pemex, y por eso hay que hacer algo para recuperar la credibilidad.

Ernesto Marcos, presidente de la Asociación de Empresas y Servicios Petroleros, reconoce que el caso Oceanografía levantó ámpula a escala internacional, por la apertura esperada en el sector, y hace una excelente sugerencia: impulsar un registro independiente de todos los proveedores de Pemex donde participen especialistas para conocer públicamente quiénes son, si son cumplidos en sus contratos y créditos, y qué ofrecen.

jesus.rangel@milenio.com