Estira y afloja

Otra vez: inseguridad y desconfianza

Los temas de la inseguridad pública y la debilidad del estado de derecho en México vuelven a cobrar importancia y preocupación entre empresarios extranjeros que tienen inversiones en el país. Eso y condiciones fiscales cada vez más desfavorables ya provocaron pérdida de confianza para arriesgar más capitales en México.

La mejor descripción del problema está en la carta que firman el presidente de la Cámara de Comercio de Canadá, Jorge Morfín Stoopen, y el presidente del Comité de Inversión Minera, Michael Harvey, y que enviaron al presidente Enrique Peña Nieto.

Le dicen: “Su gobierno lleva a cabo un esfuerzo importante para atraer capital canadiense a invertir en México a través de la participación de la Secretaría de Economía, de ProMéxico y de otras instituciones del Estado en el Prospectors and Developers Association of Canada, el congreso minero más importante del mundo que tiene lugar en Toronto en marzo de cada año.

Desafortunadamente nos sentimos obligados a informarle que estos esfuerzos pierden su efectividad cuando los inversionistas mineros se enfrentan a un clima complejo para la conducción de los negocios, una vez establecidos en el país.

La realidad que se vive en México ha hecho que el país bajara del número 24 al 37 en el ranking global de percepciones de inversión del Instituto Fraser para 2016. Esta pérdida de confianza en la industria minera es grave”.

Los dirigentes empresariales explican en la misiva que el origen del problema tiene varias causas, como la “debilidad del estado de derecho y la falta de apoyo de las instituciones mexicanas cuando las situaciones afectan a nuestras empresas”.

Es el caso del “bloqueo ilegal” en la mina Peñasquito, en Zacatecas, donde un grupo de camioneros buscó un monopolio de contratos de acarreo; “la empresa Goldcorp no encontró apoyo de las instituciones para levantar el bloqueo ilegal” y se vio obligada a negociar individualmente con los transportistas en ausencia de la aplicación de la ley, por lo que supuestos líderes políticos tomaron ventaja de los “ilegales movimientos”.

Las empresas MAG Silver y Excellon Resources tienen inversiones paradas en Chihuahua y Durango, por la incertidumbre jurídica relacionada con la tenencia de la tierra; en Zacatecas e Hidalgo empresas canadienses han hecho cuantiosas inversiones en exploración y pago de concesiones, con el riesgo “de cambio radical en las reglas para el desarrollo de potenciales proyectos”.

Mañana le platico más.

jesus.rangel@milenio.com