Estira y afloja

La industria petrolera quiere su reforma

Los analistas bursátiles y financieros ya empezaron a focalizar el tema de la reforma energética. Dan por hecho que se aprobará antes del 15 de diciembre y que sí impulsará el crecimiento económico del país.

Y sí, como se quiera ver, el tema está más que calientito en un ambiente donde el precio de la mezcla mexicana de petróleo de exportación registró al 15 de noviembre una baja anual de 7.79 por ciento, para cerrar el viernes en 89.17 dólares por barril, y donde el PRD ya demostró músculo contra la reforma.

El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas insistió el domingo que la iniciativa del gobierno es “entreguista y privatizadora”, y que la propuesta de reforma al 27 constitucional “plantea, hasta ahora, contratos de utilidades compartidas. Pero por ahí, en informaciones venidas del vecino del norte, se empieza a hablar también de contratos de producción compartida, que vendrían a ser los viejos contratos de riesgo, prohibidos ahora por nuestras leyes”.

Para Erik Legorreta, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria del Petróleo (Amipe), la reforma propuesta por el presidente Enrique Peña Nieto “sin duda responde al objetivo de modernizar el sector”, y dice que será más completa si en las leyes secundarias se incluyen medidas que “permitan que la competencia entre las grandes empresas extranjeras y las empresas nacionales se lleve a cabo de acuerdo con parámetros de equidad”.

Parte de un hecho claro: en México existen alrededor de 50 mil empresas de todo tamaño (proveedores, prestadores de servicios e industriales) altamente especializados que se desempeñan en torno al sector de hidrocarburos. La propuesta que analizarán los senadores es que muchos de estos negocios puedan transformarse en inversionistas y operadores de servicios directos del sector, para generar una mayor cadena de valor.

Su propuesta se complementa y es adicional al fomento de proyectos que integren productos de origen nacional que detone el desarrollo de industrias nacionales que fabrica productos especializados para el sector petrolero.

Legorreta comenta que en la fracción X del artículo 53 de la Ley de Petróleos Mexicanos se establece que ese contenido nacional debe llegar a 25 por ciento, pero que no se cumple, por lo que ahora debería decidirse quién será responsable de la acción.

Respecto al proceso de coinversión con empresas extranjeras, propone un esquema de 70-30 por ciento, para que los mexicanos sean socios en el desarrollo de la industria y no solo subcontratistas.