Estira y afloja

El gobierno mexicano y la informalidad

En Ginebra, Suiza, los delegados de la Conferencia Internacional del Trabajo tomaron una decisión salomónica: adoptar hasta el próximo año una recomendación global sobre la transición de una economía informal a una formal, en una segunda discusión entre gobiernos, patronos y trabajadores. Es reflejo de que el problema es muy complejo.

Durante las discusiones, el gobierno mexicano presentó algunas observaciones, incluso con apoyo de otros gobiernos, para la definición del tema, sus causas y posibles soluciones. Aquí le presento parte de los señalamientos oficiales:

“La economía informal tiene causas múltiples y se debe hacer un ejercicio empírico para determinarlas. Una de las causas es la sobrerregulación de los ordenamientos legales que imponen altos costos de transacción… Las diversas causas deben abordarse de forma simultánea desde diferentes perspectivas, con políticas coherentes y complementarias, para lograr una transición gradual a la formalidad”.

Con una visión compartida por los gobiernos de Brasil y Argentina, el de México apuntó “que la mayoría de los trabajadores que se incorporan a la economía informal no lo hacen por elección, sino a consecuencia de la falta de oportunidades en la economía formal y por carecer de otros medios de subsistencia; que determinadas unidades económicas realizan actividades en la economía informal para eludir la legislación”.

Los tres gobiernos también manifestaron que “la informalidad obedece a varias causas, incluso aquellas relacionadas a cuestiones estructurales y de gobernanza, y que las políticas públicas pueden acelerar el proceso de transición a la economía formal”.

El reconocimiento a que “determinadas unidades económicas” realicen actividades informalidad para eludir la legislación revela que hay corrupción y tolerancia a los ilícitos bajo la cobija de evitar tensiones sociales.

A pesar de que no hubo recomendaciones, hay que felicitar a la OIT por abordar la temática, en espera de que se llegue al fondo.

Cuarto de junto

La empresa Lazos Internacionales, según el acta de asamblea de accionistas de junio 2013, es de Antonio Carlos González Ortiz Mena, quien compró ese año 80 por ciento de las acciones; el resto pertenece a Miguel Ignacio Larios Méndez. Su actividad principal es fabricar corcholatas, suficiente para que el gobierno de Baja California le adjudicara directamente un contrato por 16.4 millones de pesos para fabricar 81 mil juegos de placas vehiculares. La empresa Tumsa ya se inconformó en tribunales.

jesus.rangel@milenio.com