Estira y afloja

El fino tejido financiero electoral

La calificadora HR Ratings de México presentó un informe sobre la calidad crediticia de estados y municipios muy interesante porque lo relaciona con las elecciones, el próximo 5 de junio, de 12 gobernadores, 965 presidentes municipales, 239 diputados locales de mayoría relativa y 149 por la vía plurinominal.

Su mensaje es claro: "No esperamos movimientos importantes en las calificaciones de las entidades subnacionales en 2016, derivado exclusivamente del proceso electoral".

Agrega que el problema se presenta en la capacidad por parte de las nuevas autoridades para enfrentar finanzas públicas debilitadas por adeudos con proveedores, laudos laborales, altos niveles de gasto corriente, pago de aguinaldos, adeudos con organismos federales o estatales y, en casos más graves, deuda con vencimiento en el corto plazo.

HR Ratings otorga calificaciones a cinco de los 12 estados que contarán con elecciones para gobernador y a nueve de los 965 municipios que igualmente participarán. Los gobiernos son Chihuahua (HR A), Oaxaca (HR A-), Quintana Roo (HR BB+), Tamaulipas (HR AA-) y Veracruz (HR A-); únicamente Quintana Roo no cuenta con grado de inversión.

Los municipios son Aguascalientes (HR AA con perspectiva estable), Chihuahua (HR AA con perspectiva estable), Cozumel (HR BBB- con perspectiva negativa), Ensenada (HR BBB- con perspectiva negativa), Oaxaca de Juárez (HR A- con perspectiva estable), Othón P. Blanco (HR BB con perspectiva estable), Solidaridad (HR BB+ con perspectiva estable), Tecate (HR BB con perspectiva estable), y Tijuana (HR A+ con perspectiva estable).

La calificadora observa problemas de liquidez o de provisión de servicios públicos en los siguientes estados y municipios que tuvieron cambio de administración: estado de Colima (HR C), con un vencimiento de deuda importante a finales de diciembre; Naucalpan de Juárez (HR BBB-), con problemas en la recolección y disposición de basura; municipio de Mérida (HR AA), con contingencias legales-financieras por demandas; Tlalnepantla (HR BBB+), con retraso en pago de aguinaldos, y La Paz (HR BB), con adeudos con CFE por alumbrado público.

Otro elemento destacado se refiere al hecho de que, previo a las elecciones (entre seis y nueve meses), las administraciones públicas subnacionales buscan aumentar la deuda e incrementar el gasto en obra pública productiva.

Dicho en otras palabras, buscan inducir el voto a favor de su partido o candidato, lo que a final de cuentas compromete la nueva administración.

jesus.rangel@milenio.com