Estira y afloja

La fiesta quinceañera de Ahmsa

Pasaron 15 años y 7 meses para que Altos Hornos de México (Ahmsa) solicitara al Juzgado Primero de Primera Instancia en Materia Civil de Monclova que inicie el levantamiento de la suspensión de pagos. Si todo sigue bien, en los primeros meses de 2015 ya estarán cotizando de nuevo las acciones de la empresa subsidiaria del Grupo Acerero del Norte (GAN) en la Bolsa Mexicana de Valores.

Ayer Alonso Ancira Elizondo, presidente del Consejo de Administración de Ahmsa, y Daniel Chapman, director del fondo de inversiones Black River Assets Management (inglés), firmaron los documentos de solicitud oficial y se dieron la mano. Atrás quedaron las recriminaciones.

Este fondo de inversión junto con D. E. Chow (estadunidense) son los principales tenedores de deuda y bonos de la acerera y fueron claves para alcanzar los acuerdos entre deudores que superaron el 50 por ciento de los registrados ante el juez del concurso.

Hay que recordar que en 1999 la situación de la industria siderúrgica mundial y el alto endeudamiento de Ahmsa en esa fecha, de aproximadamente mil 900 millones de dólares, fueron los factores que provocaron la suspensión de pagos otorgada el 25 de mayo de ese año por el juzgado ya citado.

El pasado 14 de noviembre, en la asamblea general de accionistas de Ahmsa, el único tema del orden del día fue precisamente conocer el proceso sobre la suspensión de pagos. Ahí se dijo que la empresa se encontraba en aptitud para “iniciar la ruta final hacia el levantamiento del procedimiento judicial” respectivo.

El despacho Guerra González y Asociados es el que supervisó el actual procedimiento, y Jaime R. Guerra González informó a los accionistas que los acreedores pueden optar como pago de los adeudos tanto acciones como efectivo. El intercambio por acción fluctuará entre 62.2278 y 66.1594 pesos por acción; de acuerdo con información en la BMV, el último precio cotizado de esta acción fue de 2.52 pesos.

Ahmsa presentó ante el juzgado el convenio suscrito con la mayoría de acreedores que comprende pagar 100 por ciento de pasivos por mil 700 millones de dólares en un plazo de 3 años con opción de capitalización parcial del adeudo, una vez levantada la suspensión.

La empresa comentó que durante el largo proceso seguido logró sanear sus finanzas y conservar una fuente de 23 mil empleos. En total pagó 3 mil millones de pesos por reestructura de la deuda y la suspensión de pagos, sobre todo por honorarios de asesores; Barclays Capital fue la negociadora con los acreedores.

jesus.rangel@milenio.com