Estira y afloja

La estrategia de los gasolineros

Ya se aprobó la Ley de Ingresos 2015 y a partir de enero habrá precios máximos a las gasolinas fijados por la Secretaría de Hacienda y basados en los costos de transporte, distribución, expendio e incremento esperado de la inflación. Se abre la competencia y posibilidad de bajar precios.

También se publicó en el Diario Oficial el reglamento de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos, que expedirá las normas generales para la producción, transporte, almacenamiento y distribución industrial de biocombustibles, cuando estas actividades estén directamente vinculadas al proceso de mezclado o preparación de gasolinas y/o diésel, en coordinación con otras autoridades competentes.

¿Será viable bajar el precio de las gasolinas en 2015?, le pregunto a Fernando González, director general del Consejo Empresarial Gasolinero Valle de México, y su respuesta es realista.

“En esta primera etapa será muy difícil, porque tendremos al mismo proveedor, a Pemex, que nos venderá el producto a un precio máximo sin negociación alguna y al mismo margen comercial de 6.5 por ciento, aunque teóricamente sí es diferente para Pemex el precio de la gasolina que cruza la frontera, el de Tuxpan, el de la Ciudad de México o el que se distribuye por tubería. Estamos preocupados y los tiempos serán complicados. Nuestra línea de acción será la conformación de grupos en el sector. Sería suicida bajar precios con la existencia de un solo proveedor.”

La reforma energética prevé que a partir de 2016 se autorizarán permisos para venta al público de gasolinas por marcas distintas de Pemex; que de 2017 en adelante habrá libre importación de gasolinas y diésel, y que a partir de 2018 el precio reflejará las condiciones del mercado.

González Piña recuerda que hay un promedio de 11 mil estaciones de servicio de gasolinas y que alrededor de 2 mil están concentradas en grandes grupos, con 20, 100 o más gasolineras; con una sola existen más de 4 mil propietarios y que estos últimos tendrán que asociarse, rentar o fusionarse para sobrevivir y aprovechar las economías de escala.

—¿Hay interés de compra de las trasnacionales del ramo?

—Las grandes petroleras ya no ven como negocio el servicio y no compran estaciones porque representan muchos problemas el pago del predial, el IMSS, la relación laboral, la Profeco, Protección Civil y demás, y por eso solo buscarán que alguien venda sus productos bajo sus principios.

La transición empieza y no será sencilla.

jesus.rangel@milenio.com