Estira y afloja

La estrategia diplomática y de negocios de México

Claro que en España no lo van a aceptar, pero México tejió fino en el asunto de Repsol o en la relación bilateral con España. Y lo hizo de dos formas: diplomática y práctica.

En materia diplomática se cumplió con la posición manifiesta en la 23 Cumbre Iberoamericana. El 18 de octubre, en Panamá, se reunió el presidente Enrique Peña Nieto con el presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, y ahí confirmó que España es un “socio estratégico de México”, y puso por ejemplo el sector energético. Ambos gobernantes se reunieron en privado y reafirmaron la amistad personal e institucional de ambos personajes.

Por lo mismo, el director general de Pemex, Emilio Lozoya, dijo el lunes pasado que el acuerdo entre Repsol y el gobierno de Argentina por la expropiación de YPF es resultado de la política diplomática seguida por México, hecho que parece no tener sentido en muchos sectores de España.

Además, es importante relacionar el hecho con otra realidad: la próxima reunión de la Cumbre Iberoamericana será en Veracruz, y no se requiere ser un genio para entender que México busque la mejor relación entre los gobiernos de la zona, que exista el mejor entendimiento.

También en esa ocasión el presidente Peña Nieto destacó que España es el primer socio comercial de México en la Unión Europea, y que es obvio el interés por fortalecer la relación bilateral.

Respecto a la cuestión de negocios, aunque en España piensen lo contrario, es natural que Pemex, el tercer socio principal en Repsol, vea por todo aquello que significa negocio y no sentimientos personalizados. Pemex invirtió en Repsol por interés económico (ganar por el precio de las acciones) y aprovechar la experiencia de la petrolera española en el desarrollo energético de México y de otros países, como es el caso de Argentina.

Hoy no estará en Madrid, en la asamblea de accionistas de Repsol, Emilio Lozoya, el director general de Pemex. Estará el consejero asignado Arturo Henríquez, con la seguridad de que la mayoría de los consejeros aprobará el acuerdo planteado en Buenos Aires respecto a la expropiación de YPF.

También debe observarse desde la perspectiva de negocios el acuerdo de PMI, filial de Pemex, con el astillero español Hijos de J. Barreras, al comprar 51 por ciento de las acciones de la empresa. Ahí se construirán buques especializados para el interés estratégico nacional.

¿Sorprendido por los hechos? Sí, sobre todo por las reacciones nacionalistas desfasadas en España, similares a las que se dan en México.