Estira y afloja

Especulación, el supuesto gravamen


La regla de la negociación diplomática es paciencia y prudencia. Esa es la que aplicó el presidente Enrique Peña Nieto ayer por la mañana, y es lo que molestó a Donald Trump, el ratón vaquero de Cri-Cri.

Paralelamente, Luis Videgaray e Ildefonso Guajardo, secretarios de Relaciones Exteriores y de Economía, respectivamente, defendieron los intereses de México y dejaron abierta la puerta para conocer posiciones y abordar temas. Están haciendo su chamba y abrir camino seguro para que la eventual reunión Peña Nieto-Trump no sea de agravios para los mexicanos.

A quien le urge posicionarse más entre la población es a Trump porque internamente tendrá que librar una batalla con quienes no están de acuerdo con sus posiciones. Puede perder la autoridad moral y el papel de “guardián” de la democracia y el estado de derecho en el mundo.

Es una de las razones por las que firma y firma órdenes ejecutivas. Se le olvida el poder real de cada gobernador. Si el muro va a pasar por su territorio, tendrá que contar el apoyo de sus votantes, determinar si los terrenos son privados o no, si no violan acuerdos internacionales de derechos humanos e incluso de medio ambiente.

Al presidente de Estados Unidos le interesa la rapidez y el impacto mediático, pero tendrá que informar con detalle cómo gastará el dinero en la construcción del muro, porque es de los contribuyentes. El Congreso será el responsable de adelantarle o no el monto de inversión.

Videgaray puso en el nivel real que merece la información de que se “podría” aprobar un impuesto de 20 por ciento a las exportaciones mexicanas para pagar ese muro. “Es una especulación”, destacó y explicó que cualquier gravamen que se piense aplicar afectará a los consumidores estadunidenses. Ellos verán afectados su ingreso particular y familiar.

Lo que estamos viendo es que México no aceptará condiciones que afecten la soberanía nacional. En las conversaciones preliminares del miércoles y jueves en Washington quedó claro que se establecieron mecanismos de diálogo y que en la próxima semana podrían comenzar las negociaciones reales.

En EU deben tener en claro que México sí defenderá a sus paisanos con todo, que no permitirá que les roben sus remesas, y que el presidente Peña Nieto negociará con toda la fuerza del Estado y de la sociedad en general.

Donald Trump pensó en captar casi 50 mil millones de dólares por la aplicación de impuestos a las exportaciones de México a su país. No será así, ni violando las leyes comerciales.