Estira y afloja

¿Cómo enfrentar la piratería y a los chinos?

China está de moda. Es sede del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (Apec), que reúne a los hombres más poderosos del mundo: Vladímir Putin, de Rusia; Barack Obama, de Estados Unidos, y el anfitrión, Xi Jinping. El presidente Enrique Peña Nieto también está presente en la cumbre.

Muchos hablan de ese país porque a la empresa China Railway la bajaron del tren bala México-Querétaro, y porque ayer se publicó en el Diario Oficial de la Federación la autorización para que opere como banca múltiple el Industrial and Commercial Bank of China México (así, con acento), en el que tendrá una participación indirecta el gobierno chino de 70.42 por ciento.

Hay que decir que también está en la boca de todos porque muchas cosas que se compran traen la leyenda “made in China”.

¿Cómo enfrentar la piratería y la penetración de productos chinos en México? Fernando Álvarez, gerente senior de Mercadotecnia de Productos de Consumo de Epson, la compañía líder mundial en impresión e imagen digital, nos habla de eso.

Hay que partir de una realidad: “El mercado ilegal de cartuchos de impresión pirata tiene repercusiones de entre 3.5 y 5 mil millones de dólares en la industria de la impresión a escala mundial”, según Imaging Supplies Coalition, una asociación comercial compuesta por fabricantes de equipos originales que se han unido para proteger a sus clientes, mediante la lucha contra las actividades ilegales en esta industria.

Fernando me explica que los chinos crearon un tanque de tinta que se adapta con mangueras al cabezal de las impresoras de inyección de tinta y eliminaron los cartuchos. La tinta es genérica, afecta el rendimiento de la máquina y la calidad de impresión; no obstante, 5 por ciento del mercado de impresión en México usa ese proceso.

“Es un daño terrible si tomamos en cuenta que se venden al año entre un millón y un millón 200 mil máquinas de inyección de tinta de todas las marcas”.

¿Qué hizo Epson? Crear un sistema con garantía del fabricante y puso en el mercado la familia de impresoras con el sistema EcoTank para el hogar y la oficina que ya no usa cartuchos. Viene integrado un tanque con los cuatros colores básicos que podrá ser rellenado con botellitas a un precio de 139 pesos en promedio.

La impresora estrella, con Wi-fi y todo, cuesta 3 mil 799 pesos, el doble que otras marcas, pero el beneficio es con la compra de botellitas. En blanco y negro se pueden imprimir 4 mil páginas y a colores 6 mil 500.

“La piratería se redujo sensiblemente, aunque no la eliminamos”.

jesus.rangel@milenio.com