Estira y afloja

La economía del miedo

Sin duda el tema que más preocupa a la sociedad es la inseguridad, la impunidad, la falta de transparencia en el uso de recursos públicos. Nadie entiende por qué se permite la violencia en manifestaciones pacíficas, robo y destrozos en tiendas comerciales por cualquier razón, incendio de oficinas públicas y de unidades de transporte.

Y ninguna persona racional acepta que la autoridad, la policía, no detenga a los responsables y les aplique la ley. No se entiende que a los responsables comprobados de los desmadres se les deje libres por supuestos derechos de libertad de expresión y manifestación o porque se violaron sus derechos humanos.

Hay un hartazgo social por manifestaciones que afectan a terceros, por paros de maestros que afectan a estudiantes, trabajadores y propietarios de negocios, como en Oaxaca.

De acuerdo con lo que se ha informado, el presidente Enrique Peña Nieto dará a conocer todo un programa de cambios para que la seguridad sea una realidad. Tendrá que ser un cambio de fondo y a fondo. Real y no maquillajes.

Sería bueno que se hicieran públicas las pruebas de ilegalidades cometidas para que no queden dudas de los ilícitos, y no quede esa idea de que agarraron a inocentes. Si no es así, no se eliminarán preocupaciones de una sociedad que ya quiere cambios.

Los daños al sector productivo son graves y van desde comercios, restaurantes, industrias de todo tipo, transportistas, exportadores, importadores y muchos más. Es la economía del miedo que Consultores Internacionales, de Julio A. Millán, estima tiene un valor de entre 90 mil y 180 mil millones de pesos.

La industria del acero señala que de enero a octubre se produjeron 168 robos de varilla, alambrón y rollos de acero en carreteras, 21 por ciento menos que el mismo periodo de 2013, equivalentes a más de 5 mil 648 toneladas. El 44 por ciento de los hurtos de acero en carreteras se dio en el Estado de México, Nuevo León, Veracruz, Querétaro y Guanajuato; en el primero bajó 29 por ciento, pero en Veracruz subió 143 por ciento en el periodo señalado respecto a igual lapso del año pasado.

La reducción en este tipo de delitos, claro, es reconocido por Alonso Ancira, presidente de la Cámara Nacional de la Industrial del Hierro y el Acero. Hay otra razón más para que así sea: el gobierno tomó medidas para combatir el comercio ilegal y la minería ilegal en la industria del acero. Ese es un hecho que todos queremos ver: combatir todo lo que es ilegal y todo lo que causa inseguridad.

jesus.rangel@milenio.com