Estira y afloja

El ébola y recomendaciones en México /II

Las instrucciones de la secretaria de Salud, Mercedes Juan López, son muy claras: a la menor sospecha de un caso de infectado por el virus del ébola se detonarán acciones de control para eliminar los riesgos de dispersión del patógeno.

Eso significa que deberá notificarse de inmediato el o los casos en sospecha, mantener aislada a la persona e informar a las instancias correspondientes, para que trasladen al paciente a la unidad de salud designada bajo las condiciones de seguridad establecidas.

Esa unidad aplicará estándares de bioseguridad al estudiar el caso, tomar muestras de sangre, enviarlas al laboratorio de referencia, seguir el caso hasta el diagnóstico final y realizar un estudio y seguimiento de contactos del afectado.

La propia dependencia define qué se debe entender como “contacto”. Es toda persona que haya tenido contacto con algún caso sospechoso o confirmado en los 21 días anteriores a la aparición de los síntomas en al menos alguna de las siguientes formas: haber dormido en la misma cama, haber tenido contacto físico directo (vivo o muerto) durante la enfermedad o con el cadáver en el funeral, haber tenido contacto con sangre o fluidos corporales durante la enfermedad, haber tocado la vestimenta o ropa de cama y haber sido amamantado por el caso (bebés).

Los “contactos” que desarrollen síntomas deberán ser remitidos a las unidades de salud seleccionadas y se extenderá la búsqueda de otros casos en las unidades de salud como en la comunidad.

La Secretaría de Salud también estableció que “bajo ninguna circunstancia debe realizarse autopsia” a los cadáveres de personas afectadas por el ébola, y que “la conclusión del brote será cuando hayan pasado dos periodos de incubación del padecimiento sin ocurrencia de casos autóctonos, es decir, 42 días”.

Claro está que las muestras que deberán analizarse de sangre (10 milímetros) se tomarán en hospitales seleccionados para el manejo de los casos, por personal altamente calificado y en condiciones adecuadas de bioseguridad, “utilizando equipo de protección personal adecuado para patógenos altamente infecciosos (visor, mascarilla N100, doble guante, bata desechable e impermeable). En condiciones ideales, utilizar respirador con purificador de aire operado con motor PAPR (por su sigla en inglés)”.

Todo el material utilizado deberá estar totalmente identificado por tener clasificación infecciosa categoría A, ser esterilizado en autoclave e incinerado.

jesus.rangel@milenio.com