Estira y afloja

El drama gasolinero

Los empresarios gasolineros enfrentan por lo menos tres graves problemas: no bajan los precios de las gasolinas, cumplir con las nuevas normas ambientales y atender el grave problema de desabasto del producto, sobre todo en Chiapas y Oaxaca.

¿Por qué si ya se autorizaron permisos de importación de gasolinas a diferentes empresas en México, no han bajado los precios?

Es una pregunta que me hacen constantemente. Y la respuesta es que no bajarán en el corto plazo. De hecho, la Secretaría de Hacienda mantiene el control sobre este tema con fórmulas específicas que han significado un ligero incremento en las cotizaciones.

Expertos consultados incluso me dijeron que si las tendencias del mercado en Estados Unidos se mantienen como ahora, empezarán a subir los precios de las gasolinas y el gas en ese país, lo que repercutirá en México y obstaculizará la intención de disminuir esos energéticos en México.

Además, se debe tomar en cuenta que la especulación contra el peso o el encarecimiento del dólar es un elemento que eleva los costos en pesos para las importaciones en dólares de los energéticos.

El problema mayor para sacar ventajas de la reforma energética y beneficiar con menores precios a los consumidores es la falta de infraestructura, el bajo conocimiento del mercado de futuros, de la contratación de barcos o ductos especializados, de las operaciones de mayoreo y muchos elementos más.

Otro problema es que ante el levantamiento de la contingencia ambiental el próximo viernes, todas las gasolineras tienen que cumplir con la nueva norma establecida por Economía y Semarnat. La cosa se complica más porque apenas el lunes se publicó la convocatoria de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del sector hidrocarburos para que terceros especialistas se acrediten y aprueben para revisar estaciones de servicio para diésel y gasolina.

En cuanto a los problemas en Oaxaca, se estima que de aproximadamente 600 estaciones de gasolina, 40 por ciento ha tenido que parar. Lo hicieron desde ayer a las dos de la tarde. En Chiapas el desabasto de gasolinas oscila entre 70 y 80 por ciento.

Lo contradictorio es que sí hay producción suficiente en la planta de Pemex en Salina Cruz, pero por los bloqueos no se puede surtir a las pipas. En Tuxtla Gutiérrez hay enormes filas de vehículos en las gasolineras que tienen el combustible, y por eso se invita al consumidor a evitar compras de pánico.

jesus.rangel@milenio.com

Losempresarios gasolineros enfrentan por lo menos tres graves problemas: no bajanlos precios de las gasolinas, cumplir con las nuevas normas ambientales yatender el grave problema de desabasto del producto, sobre todo en Chiapas yOaxaca.

¿Por quési ya se autorizaron permisos de importación de gasolinas a diferentes empresasen México, no han bajado los precios?

Es unapregunta que me hacen constantemente. Y la respuesta es que no bajarán en elcorto plazo. De hecho, la Secretaría de Hacienda mantiene el control sobre estetema con fórmulas específicas que han significado un ligero incremento en lascotizaciones.

Expertosconsultados incluso me dijeron que si las tendencias del mercado en EstadosUnidos se mantienen como ahora, empezarán a subir los precios de las gasolinasy el gas en ese país, lo que repercutirá en México y obstaculizará la intenciónde disminuir esos energéticos en México.

Además,se debe tomar en cuenta que la especulación contra el peso o el encarecimientodel dólar es un elemento que eleva los costos en pesos para las importacionesen dólares de los energéticos.

Elproblema mayor para sacar ventajas de la reforma energética y beneficiar conmenores precios a los consumidores es la falta de infraestructura, el bajoconocimiento del mercado de futuros, de la contratación de barcos o ductosespecializados, de las operaciones de mayoreo y muchos elementos más.

Otroproblema es que ante el levantamiento de la contingencia ambiental el próximoviernes, todas las gasolineras tienen que cumplir con la nueva normaestablecida por Economía y Semarnat. La cosa se complica más porque apenas ellunes se publicó la convocatoria de la Agencia Nacional de Seguridad Industrialy de Protección al Medio Ambiente del sector hidrocarburos para que tercerosespecialistas se acrediten y aprueben para revisar estaciones de servicio paradiésel y gasolina.

En cuantoa los problemas en Oaxaca, se estima que de aproximadamente 600 estaciones degasolina, 40 por ciento ha tenido que parar. Lo hicieron desde ayer a las dosde la tarde. En Chiapas el desabasto de gasolinas oscila entre 70 y 80 porciento.

Lo contradictorio es quesí hay producción suficiente en la planta de Pemex en Salina Cruz, pero por losbloqueos no se puede surtir a las pipas. En Tuxtla Gutiérrez hay enormes filasde vehículos en las gasolineras que tienen el combustible, y por eso se invitaal consumidor a evitar compras de pánico.