Estira y afloja

La devolución del IVA; Liconsa

Hace unos días los productores de leche en Guanajuato denunciaron la práctica de moches en Liconsa para la compra de su producción. El problema es que varios empresarios manifiestan su preocupación porque se estaría preparando un nuevo fraude millonario con esta empresa paraestatal, que dirige Héctor Pablo Ramírez Puga.

Resulta que entre los días 20 y 28 de enero se lanzó la convocatoria LA-020VST001-N2-2015 para la contratación de servicios de transporte y distribución de leche líquida y en polvo a puntos de venta. La licitación pública es nacional y mixta.

Participantes en el proceso advierten que Alfonso Nava Burgos, el cuestionado ex alcalde de Juchitepec, Estado de México, participa por duplicado en dicha licitación, a pesar de que no cumple con los requerimientos mínimos indispensables, como la manifestación por escrito del compromiso de afiliar a la seguridad social al personal de la empresa transportista.

Le piden a Liconsa que analice con detalle esas presuntas irregularidades y demandan al IMSS y al Infonavit que se dén una vuelta por las plantas de Liconsa, para que comprueben que algunos proveedores de la paraestatal no pagan las cuotas al Seguro Social y las correspondientes a vivienda.

La licitación es para distribuir leche líquida en canastillas de polietileno, con 10 bolsas de dos litros o 20 de un litro cada una; leche UHT, en cajas de 12 piezas de un litro o en cajas de 27 piezas de 250 mililitros cada una, o cualquier otro producto, por litro o por viaje.

Los productos saldrán de las plantas de Tláhuac, Tlalnepantla, Tlaxcala, Jalisco, Toluca, Jiquilpan y Jalapa a las lecherías adscritas a las gerencias metropolitanas y estatales o a los programas de abasto social. ¿Qué pierde Ramírez Puga con investigar la licitación? Nada.

Cuarto de junto

Sin duda es de gran importancia el acuerdo impulsado por Benjamín Grayeb, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), con el SAT, para atender un reclamo generalizado de empresas del sector agroalimentario respecto a la devolución del IVA que pagan por transportes, materia prima y maquinaria. Lo que debe quedar claro es que para alcanzar la devolución de ese impuesto, las empresas deberán estar completamente en regla y con un historial impecable, para que una vez que pasen el proceso de certificación, en menos de 20 días el SAT restituya los montos demandados. Si las cosas no están en regla, la respuesta favorable tardará más días o meses.

jesus.rangel@milenio.com