Estira y afloja

Descartan grave salida de capitales

Jaime Ruiz Sacristán y José-Oriol Bosch, presidente y director general, respectivamente, del Grupo BMV, reconocieron que los mercados financieros viven una fuerte volatilidad por incertidumbre sobre la política de tasas y fiscal que aplicará Estados Unidos, por la renegociación o posible salida de EU del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC), y por las elecciones presidenciales en México.

No obstante, puntualizó, José-Oriol Bosch, no se prevé en 2018 que México registre crisis como en los años 80 y 90 con fuertes fugas de capitales o fuertes devaluaciones del peso frente al dólar. “Tenemos defensas. No estamos en las mismas circunstancias, y es importante reconocer que la estabilidad de los fundamentales de la economía y la fortaleza de las finanzas públicas permitirán solventar la incertidumbre, como ya se ha hecho”.

En el corto plazo el factor que más pesa de forma negativa en el ánimo de los inversionistas en la Bolsa Mexicana de Valores es la reforma fiscal en EU, los efectos en las empresas y la posible salida de empresas. “Hay que esperar a los resultados finales, pero también hay que decir que se deben aprovechar las oportunidades de precios bajos. La volatilidad existirá pero las necesidades de financiamiento en México se mantendrán altos”.

Los directivos apuntaron que la aversión al riesgo de los inversionistas analizará con cuidado los factores negativos ya citados. No está en agenda llegar a escenarios de crisis como en los 80 y 90; los fundamentales económicos de México “resistieron severas crisis como en 2008 y 2009, y siguen sólidos”.

Le recuerdo que sus observaciones también se sustentan en análisis que realizan con inversionistas globales que tienen una visión global. Por eso el tema electoral en 2018 es “para observarse” pero no de mayor preocupación.

Habrá que acostumbrarnos a la volatilidad financiera, y a los señalamientos de Andrés Manuel López Obrador que ahora festeja lo que dijo de él la calificadora Standard & Poor’s.

Cuarto de junto

Este sábado es el Día Internacional contra la Corrupción, y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó que en los países desarrollados el fraude y el abuso en la atención sanitaria cuestan a cada gobierno entre 12 mil y 23 mil millones de dólares cada año, mientras que la Organización Mundial de la Salud calculó que hasta 25 por ciento del gasto público en medicamentos “puede perderse debido al fraude, el soborno y otras prácticas corruptas”.

jesus.rangel@milenio.com