Estira y afloja

Ya hay derechos de vía para el Transpeninsular

Uno de los propósitos de construir el Tren Transpeninsular entre Yucatán y Quintana Roo es abaratar el transporte de pasajeros para aproximadamente 2 millones 239 mil personas que viven dentro de la zona de influencia de la construcción, y enlazar las vías férreas con los sistemas de Chiapas, Veracruz y el centro del país.

Ya está determinado que la terminal en Mérida utilizará el terreno de la estación ferroviaria que se encuentra en el primer cuadro de la ciudad, y que se hará uso del derecho de vía ferroviario que existe en el tramo de 142 kilómetros entre Mérida y Valladolid (42 por ciento de la extensión total). Se adquirirá nuevo derecho de vía en el tramo Valladolid–Chichén Itzá–Punta Venado, en la Riviera Maya, de 193.4 kilómetros, por lo que el total de construcción de vías del proyecto es de 334.9 kilómetros.

De acuerdo con las estimaciones de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), el tiempo máximo de viaje entre Mérida y Punta Venado, sin pasar por Chichén Itzá, será de 2 horas con 15 minutos; si se incluye Chichén Itzá será de 2 horas con 35 minutos. Las operaciones del tren comenzarían en 2018.

Las autoridades también contemplan concesionar a un privado la construcción, explotación, operación y el servicio público del tren o, en su caso, construir el proyecto y otorgar la concesión para la explotación, operación y prestación del servicio a particulares.

El proyecto establece que se disminuirá el costo del transporte de personas y mercancías en el corredor Mérida–Valladolid–Chichén Itzá–Riviera Maya, “toda vez que el costo por ferrocarril es convencionalmente menor que el costo con vehículos automotores”.

Adicionalmente, contribuirá al ordenamiento urbano y suburbano en Mérida y otras poblaciones.

El análisis oficial destaca que la política turística del país se ha rezagado, al mantener el mismo enfoque desde hace 30 años, lo que ha fomentado “un crecimiento urbano exponencial y caótico en la mayoría de nuestros centros turísticos, que ha llevado a la pérdida de sus principales atractivos, recursos naturales y culturales del país”.

Por eso se busca ofrecer en la zona de influencia un destino turístico diversificado, con playa, cultura y aventura, para diferenciarse y competir con otros lugares del Caribe y el mundo, como Cuba, Puerto Rico y los países asiáticos.

Hay que señalar que potencialmente podrían utilizarse las vías para el transporte de 17 mil 540 toneladas de carga cada día, entre ellos productos petrolíferos de Pemex.

jesus.rangel@milenio.com