Estira y afloja

Los demonios en Pemex

Hay mucho interés por lo que pasa en Petróleos Mexicanos. Me llegaron muchas preguntas sobre lo que dijo su director general, José Antonio González, y en cuanto a la difícil situación financiera que enfrenta la empresa productiva del Estado.

Sugiero a los interesados buscar los documentos que existen en el portal de Pemex sobre la conferencia del funcionario y la presentación de los estados financieros reportados a la Bolsa Mexicana de Valores del último trimestre de 2015. Tengo ocho y todos son muy explicativos, sin evadir la crítica realidad.

En uno de ellos se reconoce que a pesar de que "el régimen fiscal de Pemex a partir de enero de 2015 está más alineado con el resto de la industria, la empresa aún no puede deducir la totalidad de sus costos y gastos de operación en el cálculo de impuestos y derechos. Como consecuencia, el pago... ha sido mayor al rendimiento de operación y al rendimiento antes de impuestos y derechos desde 1998 de manera consistente, siendo la única excepción 2006, año en el que la deducción permitida se actualizó. Hacia adelante, es deseable que el régimen fiscal que le aplique a Pemex sea comparable con el de otras empresas del sector. El que todos los participantes de la industria de petróleo y gas en México cuenten con las mismas reglas del juego es un elemento indispensable para que la reforma energética rinda todos los frutos esperados".

Eso me llamó la atención porque en la conferencia con inversionistas, el subsecretario de Hacienda, Miguel Messmacher, dijo de manera tajante que la empresa petrolera, con el programa anunciado, "no requerirá de ajustes fiscales o de una capitalización".

González Anaya también precisó que no habrá diferimiento en los pagos a proveedores, que ya se han liquidado 20 mil millones de pesos y que junto con Hacienda se acelerarán esquemas para atender los adeudos. Hay puntual información de dónde y por qué se redujo la producción petrolera. Mañana se lo comento.

Entre los mails que llegaron me llamó la atención que en varios me advierten que Carlos Murrieta Cummings regresará como director de Pemex Transformación Industrial, y que en su anterior puesto de director corporativo de Operaciones contrató un paquete multianual de películas con temas se seguridad industrial a un costo de 558 millones de pesos, que todavía se pagan. "Aguas" —me dicen— con el nuevo director de Alianzas y Nuevos Negocios, José Manuel Carrera.

Los demonios están desatados en Pemex, pero González Anaya está exorcizado.


jesus.rangel@milenio.com