Estira y afloja

La delincuencia y la inclusión financiera

Esta es una buena noticia: Perú, Colombia, Chile, México y Bolivia están entre los diez países del mundo con mejores condiciones para ampliar el acceso a servicios financieros a poblaciones desatendidas, según el informe Microscopio global 2014: análisis del entorno para la inclusión financiera, presentado ayer en Guayaquil, Ecuador.

Para el caso de México, el reto principal es que el acceso a estos servicios por parte de clientes de bajos ingresos “ha resultado ser difícil y costoso, y la mayoría se orienta al sector bancario tradicional, sin considerar productos como el microcrédito”, aunque el mayor riesgo es la delincuencia organizada.

Aunque no son onerosos los requisitos de operación de este tipo de servicios, el informe destaca que “la actividad microcréditicia se ha limitado mayormente a operaciones bancarias en pequeños poblados, como resultado del efecto Compartamos, y los agentes del mercado podrían perder buenas oportunidades y ganancias en otros productos innovadores”.

El estudio fue realizado por la Economist Intelligence Unit, junto con el Fondo Multilateral de Inversiones del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo, la Corporación Andina de Fomento, el Centro de Inclusión Financiera de Acción Internacional y Citi Microfinance.

Destaca el caso México, que está por verse si los productos actuales se adaptarán o no en los próximos años a una amplia combinación de usuarios y segmentos de ingresos. “Además, es cada vez mayor la preocupación en torno al sobreendeudamiento, en particular entre clientes de instituciones no reguladas y que no suelen reportar información a los burós de crédito. Muchas de estas instituciones también fueron acusadas de técnicas agresivas de venta y cobranza, pese a que existen leyes que prohíben esa conducta. Por otra parte, la violencia de bandas delictivas que se concentra en el norte del país podría expandirse, y esto provocaría problemas para la inclusión financiera en un futuro cercano”.

Hay que resaltar que las autoridades regulatorias han detectado organizaciones crediticias que operan con irregularidades y que muchas podrían estar ligadas al crimen organizado, aunque las operaciones se distribuyen por todo el país.

El estudio comenta que la “principal fortaleza de los países en América Latina se da en temas de regulación prudencial, agentes y sucursales, así como de resolución de conflictos”, pero que todavía es necesario avanzar en regulaciones para pagos electrónicos y para microseguros.

jesus.rangel@milenio.com