Estira y afloja

Bajo crecimiento, el obstáculo de Prospera

La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) trabaja en un Sistema de Integración de Información Social que ayudará a focalizar mejor el gasto público y evitar duplicidades en los beneficios. Parte del apoyo financiero del Banco Mundial por 350 millones de dólares que se anunció ayer se destinará a este propósito.

El objetivo es muy claro: saber con exactitud quiénes son los pobres, dónde están y qué carencias tienen; qué tipo de apoyo necesitan y cuál programa o programas de diversas secretarías de Estado están disponibles para atender las necesidades de la población objetivo.

No hay que hacerse bolas, es parte de la nueva estrategia delineada por el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, que ejecuta con efectividad la titular de Sedesol, Rosario Robles.

Por eso mismo hay que resaltar la importancia del reconocimiento hecho a este programa por Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, quien dijo que “México debe de estar orgulloso de que Oportunidades (ahora Prospera) haya sido el modelo de programas de red de protección social en 52 países”.

El banquero recordó que ya aportaron al programa 2 mil 750 millones de dólares en préstamos de bajo interés desde 2009. En la página oficial de internet de esta institución multilateral se habla de que originalmente el programa de Oportunidades tendrá un costo total de 9 mil 900 millones de dólares y que el apoyo financiero se aprobó el 9 de noviembre de 2010.

El titular del BM apuntó que Prospera conectará a las familias de distintas maneras: apoyará educación técnica y vocacional; vinculará a personas con 29 programas federales y les dará acceso a servicios. “Les dará la posibilidad de tener una alfabetización financiera y tendrán acceso a préstamos. Y los jóvenes que vivan en ciudades tendrán la oportunidad de acceder al Servicio Nacional de Empleo”.

La titular de Sedesol sintetizó la transformación del programa al señalar que se construirá “un auténtico sistema de protección social incorporando nuevos componentes de inclusión financiera, productiva y laboral, y con ello de inclusión social”, con lo que se pondrá a la vanguardia internacional para superar la pobreza.

Todo suena muy bien y ojalá se alcanzara el objetivo de “ponerle fin a la pobreza extrema en 2030”, como apuntó Jim Yong Kim, quien comentó qué falta como elemento clave para lograrlo: mayor crecimiento económico, por lo menos de 4 por ciento anual.

Si no es así, la pobreza de millones de mexicanos no será cosa del pasado.

jesus.rangel@milenio.com