Estira y afloja

La contagiosa visión de Fibra Uno

André El-Mann, director general de Fibra Uno, la empresa inmobiliaria más grande de México y Latinoamérica, remarca sus palabras: “ya no es momento de dudar. Soy parte de la generación de la crisis y sé que hoy México tiene potencial de crecimiento con una clase media fortalecida, estabilidad en tasas de interés e inflación y reservas monetarias históricas”.

Su mensaje, avalado por Pedro Aspe, de Evercore y ex secretario de Hacienda, recordaba que hace tres años 70 por ciento de los inversionistas globales preguntaba sobre la política económica de México y la inseguridad. “Hoy los principales fondos de inversión, conocidos como big boys, ven la potencialidad, y nosotros como empresarios tenemos que atraer el capital foráneo que se iba a Brasil o Chile, para cambiar la tendencia de menor crecimiento económico en el país. Es el momento”.

Ahí estaban presentes los dirigentes de los principales participantes en la segunda colocación global más alta en la historia de la Bolsa Mexicana de Valores (32 mil 816 millones de pesos), en este caso, de certificados bursátiles fiduciarios inmobiliarios, entre ellos Marcos Martínez, de Grupo Financiero Santander; Luis Robles, de Grupo Financiero BBVA Bancomer, y Martín Werner, de Goldman Sachs, además de directivos de Actinver, HSBC, Deutsche Bank México, Grupo Financiero Credit Suisse, UBS y otros, invitados para hablar del tema por el presidente de la Bolsa Mexicana de Valores, Luis Téllez.

Fibra Uno, en solo tres años de participar en la BMV, tiene un crecimiento excepcional. En marzo de 2011 su cartera estaba compuesta por 17 propiedades, con 20 operaciones (11 comerciales, seis industriales y tres de oficinas) y 691 mil 472 metros cuadrados. Al 31 de diciembre pasado la cartera alcanzaba 400 propiedades, con 410 operaciones (274 comerciales, 67 industriales y 69 de oficinas en conjunto) y 4 millones 949 mil 403 metros cuadrados, más 14 propiedades en etapa de desarrollo o construcción.

El-Mann comenta que en su modelo de negocios no contempló el potencial mercado derivado de la reforma energética, porque “veíamos incierta su aprobación. Ahora estamos listos para invertir y tenemos en mente lo que nos decían dirigentes de muchos fondos: habrá una demanda importante de oficinas; nosotros tendremos los mejores proyectos”.

Ese entusiasmo es contagioso, muy contagioso.

Cuarto de junto

La Fundación Mexicana para la Salud ya tiene nuevo presidente ejecutivo: José Campillo García, ex subsecretario de Salud y magistrado del Tribunal Superior de Justicia.

jesus.rangel@milenio.com