Estira y afloja

Los candados del contrato petrolero

¿Por qué creer que las empresas privadas informarán al gobierno las reservas petroleras que descubrirán?

La pregunta es constante y la desconfianza permanente, pero hoy las licitaciones en la Ronda Uno para extraer hidrocarburos en el país cuentan con un contrato y obligaciones claras para las empresas.

Le recuerdo que ya se hicieron tres convocatorias en esta Ronda Uno. En la primera se licitaron 14 áreas y 34 empresas pagaron su registro. La apertura de propuestas y declaración de ganador será el próximo 15 de julio.

En la segunda, 27 empresas mostraron interés y hasta el 12 de mayo 10 se han inscrito formalmente a la licitación. En la tercera convocatoria, de ayer, se busca adjudicar 26 áreas terrestres en Nuevo León, Tamaulipas, Veracruz, Tabasco y Chiapas.

En todos los casos hay un contrato de licencia que obliga al contratista de Pemex a realizar un “plan de desarrollo” del campo que debe contener la estimación de los volúmenes in situ y reservas probadas, probables y posibles para cada yacimiento (en cada caso determinadas sobre una base de vida del yacimiento sin considerar la duración del periodo de desarrollo). La información debe desglosarse en petróleo, condensados y gas natural.

Ese contrato, se dice con claridad, “no confiere a ninguna de las empresas participantes ningún derecho de propiedad sobre los hidrocarburos en el subsuelo, los cuales son y permanecerán en todo momento propiedad del Estado. Asimismo, en ningún caso recursos minerales distintos a hidrocarburos existentes en el área contractual (sean o no descubiertos por el contratista) serán propiedad del contratista y éste no tendrá derecho en virtud de ese contrato a explotar o utilizar dichos recursos.

“En caso de que durante la conducción de actividades petroleras el contratista descubra en el área contractual recursos minerales distintos a hidrocarburos, deberá notificarlo a la CNH dentro de los 15 días siguientes de ese descubrimiento.

“Nada de lo establecido en este contrato limita el derecho de la Nación de conceder a un tercero cualquier tipo de concesión, licencia, contrato o cualquier otro instrumento jurídico para la explotación de los recursos minerales distintos a hidrocarburos de conformidad con la normatividad aplicable.

“El contratista deberá dar acceso al área contractual a cualquier persona que reciba cualquier concesión, licencia o contrato para explotar o utilizar recursos distintos a hidrocarburos en el área contractual, en los términos previstos por la normatividad aplicable”.

jesus.rangel@milenio.com