Estira y afloja

El anuncio presidencial

El periodista Ciro Gómez Leyva confirmó lo que publicó ayer en MILENIO Diario, que habrá una reestructuración radical del Estado de derecho, la procuración de justicia y el esquema de las policías.

Al entrevistar en su programa de radio al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, éste le comentó que el presidente Enrique Peña Nieto hará en breve anuncios importantes, y agregó: “Es algo de lo que habrá de tomar decisiones el Presidente respecto a lo que no ha funcionando, a lo que se tiene que renovar, cambiar y hacer un anuncio importante”.

A raíz de esa declaración empezaron a surgir todo tipo de comentarios y análisis. Ya es una apreciación coloquial decir que se desataron los demonios, y por lo mismo muchos preparan hogueras con leña verde.

En el mundo empresarial esperan cambios, incluso de personajes, porque para evitar que una crisis se profundice, en cualquier parte del mundo se toman decisiones drásticas.

Califican de inaceptable que no pase nada por el tema del tren México-Querétaro y la falta de transparencia, situación que está afectando el proyecto del aeropuerto, a pesar de que su presentación fue impecable. Ninguno de los participantes ni pío dijo, porque hubo sincronización perfecta entre todas las autoridades que intervinieron en el proyecto.

Para algunos empresarios, el llamado caso Casa Blanca también quedó incompleto en las respuestas conocidas; califican de escandaloso el caso del gobernador de Chihuahua, que compró acciones de un banco y como si nada.

Consideran que el tema de la impunidad es grave, al igual que la inseguridad y la aplicación de la ley. “No se le aplica a nadie y esa situación es realmente preocupante”.

Un tema que les llamó la atención es el anuncio de la Secretaría de Hacienda respecto a la nueva metodología para determinar el producto interno bruto. Ya se sabe que los economistas no le “atinan” a lo que predicen, porque la economía no es una ciencia exacta, pero les llamó la atención que Luis Videgaray usara esa alternativa para obligar a que los números revelen que este año se crecerá casi 2.7 por ciento, que ha mantenido como perspectiva a pesar de que el Banco de México, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional ya redujeron sus expectativas.

Otro sector que preocupa al empresariado es el de la salud, donde no pasa nada por la crisis financiera del IMSS, porque ya no se habla de la portabilidad y mucho menos de la mejoría en los servicios de este sector.

Sin duda, hay mucho de insatisfacción.

jesus.rangel@milenio.com