Estira y afloja

100 años de Herdez entre mole, mayonesa y atún

El mole Doña María y la mayonesa McCormick son marcas mexicanas… con inspiración francesa, y pertenecen a Grupo Herdez. Héctor Hernández-Pons Torres, presidente y director general de la agrupación, cuenta la historia que complementa con detalles su hermano Enrique, director general adjunto y de negocios internacionales, durante una reunión para celebrar los 100 años de existencia en los mercados mexicano y mundial.

Atestigua la plática Luis Téllez, presidente de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), quien lanza una afirmación difícil de desmentir: “No hay niño que no sepa que en la mesa siempre hay un producto Herdez”.

Héctor recuerda que en 1947 su abuelo se asoció con la estadunidense McCormick y que su abuela, de origen francés, le pidió producir mayonesa con una fórmula propia que incluía ponerle limón. Y así se hizo. La marca y producción fue y es mexicana, aunque el nombre es de origen americano.

Hoy es el producto estrella de Grupo Herdez. Se venden un millón 100 mil frascos cada día, más de 50 mil toneladas de mayonesa; el jugo de tomate y los estuches de pasta también alcanzan un millón, pero la mayonesa es la que proporciona más valor.

Enrique platica, a su vez, que su tía María tenía su propia empresa que producía mole. Ella también era francesa, pero le encantó el sabor del mole y decía que su receta era para que la “jefa de la familia” se luciera y le pusiera su propio toque: más chocolate o más cacahuate y quedara bien con sus familiares. “Compramos el negocio en 1971 y mantenemos la misma fórmula en el mole Doña María”.

Los empresarios ven el futuro con confianza, competitivo, y saben que con innovación saldrán adelante. Las diferentes salsas Herdez son líderes y pioneras en el mercado de Estados Unidos, donde venden cinco o seis veces más que en México. Están muy por encima de la salsa catsup y llevan siete años con crecimiento constante.

— ¿Cuál ha sido su vivencia con el problema del atún mexicano en Estados Unidos?

—Es una historia muy larga… Es una venganza económica de Estados Unidos que aprovecharon ONG para hacer negocio e inventaron el tema de los delfines. La verdad es que no somos depredadores como las flotas de Estados Unidos y de otros países. Por cada delfín que muere con nuestro sistema de pesca, ellos matan 150 más otras especies. Ganamos el juicio ante la Organización Mundial de Comercio y con el apoyo del gobierno “vamos a romper el embargo”.

Héctor Hernández-Pons agrega que está en construcción otro barco atunero, el octavo, para crecer en esta línea del negocio.

jesus.rangel@milenio.com