Estira y afloja

La agenda contra riesgos mundiales

Christine Lagarde, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), presentó ayer en Washington la Agenda Mundial de Políticas (AMP)  para enfrentar los riesgos mundiales, y creo que México se adelantó en la aplicación de varias de las observaciones y, claro, debe tener muy en cuenta otras propuestas.

Por ejemplo, se establece que para estimular el crecimiento y el empleo “es necesario mantener vigentes la orientación monetaria acomodaticia y las políticas fiscales de respaldo, siempre que sean posibles. Pero es crucial imprimir más eficacia a las políticas y dejar asegurada la estabilidad financiera, corregir las situaciones de sobreendeudamiento y promover la inversión productiva, en lugar de la asunción excesiva de riesgos financieros”.

Muchos no estarán de acuerdo, más por una posición política que por reconocimiento de la realidad, pero el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, vía su secretario de Hacienda, Luis Videgaray, y el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, ha seguido una política monetaria acomodaticia, a fin de asegurar la estabilidad financiera y evitar un sobreendeudamiento.

La propuesta de la señora Lagarde dice que “las reformas estructurales focalizadas pueden promover la inversión y la productividad”, y que entre las prioridades está “la promoción de la reforma de los subsidios energéticos para aprovechar la caída de los precios del petróleo, la profundización financiera, la modernización de la infraestructura, el aumento del empleo, la eliminación de las distorsiones en los mercados de productos y la mejora del clima empresarial”.

Las reformas propuestas y discutidas en el Congreso de la Unión tienen precisamente esos objetivos, y en cuando a los subsidios hay que recordar que muchos de ellos en política social, gasolinas y otros energéticos prácticamente desaparecieron o están a punto de.

El FMI ofrecerá acuerdos de financiamiento flexibles a los países miembros para implementar esa agenda de políticas, y hará “hincapié en prioridades como la implementación de políticas fiscales propicias para el crecimiento, reformas estructurales y financieras críticas para la estabilidad macroeconómica, y la solución de situaciones de sobreendeudamiento”.

El documento hecho público ayer por la titular del FMI es amplio y sí analiza los riesgos que implica la baja en los precios del petróleo, la inestabilidad en los tipos de cambio, la volatilidad de los mercados financieros y el lento y no parejo crecimiento económico mundial.

jesus.rangel@milenio.com