Estira y afloja

La agenda empresarial no es "light"

Sí, los empresarios están muy atentos a lo que sucederá con las reformas política y energética que se discuten en el Senado, pero no descuidan para nada qué pasará con los planes sectoriales de desarrollo que deben darse a conocer en los próximos días, de acuerdo con lo que establece la Constitución política.

La atención central se focaliza en temas de salud, infraestructura, educación y seguridad pública, y están muy inconformes de que no exista un plan industrial categorizado dentro de la innovación, donde se incluye a los sectores agrícola, servicios, telecomunicaciones, energético y todo lo que quepa.

El punto crítico es que no han sido convocados a ninguna reunión, aunque saben que han entregado al gobierno federal sus puntos de vista sobre lo que ellos consideran necesario que debe cambiar en todo tipo de temas. Es previsible que de ahí retomen ideas a incorporarse en estos planes sectoriales, aunque la reforma fiscal cambió muchos panoramas.

Las preocupaciones e inconformidades, mejor dicho, observaciones empresariales, se las plantearán al presidente Enrique Peña Nieto durante la reunión con el Consejo Nacional del Consejo Coordinador Empresarial en fechas próximas. Gerardo Gutiérrez Candiani, presidente del CCE, está en espera de que la Presidencia de la República le fije fecha para que los empresarios expresen la gran preocupación por el crecimiento de la inseguridad, la falta de rendición de cuentas y la molestia de muchos sectores productivos.

Los industriales de los ramos de alimentos (se incluyen los refresqueros y productores de comida chatarra) colaboran con el gobierno federal para enfrentar el problema de la obesidad en México, pero sienten que son el patito feo de la película. No solo están Bimbo, Pepsico y Nestlé, también hay molestia entre los maquiladores y los industriales automotrices que aumentarán, a pesar de todo, sus inversiones.

Una prueba es la apertura de la marca hotelera Courtyard by Marriott, en Chihuahua, para atender la demanda de empresas manufactureras locales, como Ford Motor, Sumitomo Electrical, Honeywell y LG Electronics.

Otra preocupación es lo que pasa en el IMSS, con una opacidad total en sus cuentas, y altos pagos a los consejeros (5 millones de pesos a cada uno) y crecientes deficiencias en los servicios. Hay temor creciente de que aumenten las cuotas obrero-patronales y esperan conocer a principios de 2014 cómo será el nuevo esquema de la universalidad de los servicios de salud.