Estira y afloja

Ronda Uno y el acuerdo con Irán

Hoy es la licitación de 14 bloques de exploración de hidrocarburos en aguas someras de Campeche, Tabasco y Veracruz. Todo dentro de la primera etapa de la llamada Ronda Uno, que, hay que decirlo como es, enfrenta un ambiente no tan propicio como se preveía.

El acuerdo nuclear con Irán abre la posibilidad de que ese país aumente su producción petrolera y presione a la baja el precio internacional del crudo. Hay quien habla hasta de 40 dólares o menos.

¿Qué tanto afectará esa situación en el resultado de esta licitación? Lo sabremos en las próximas horas, pero también hay que señalar que este tipo de inversiones no son de corto plazo y que los participantes ya habían analizado lo que ahora es una realidad en Irán.

Dicho de otra forma: el que gane alguno de los 14 bloques petroleros sabe de antemano que la primera gota de crudo lo verá en 2019. Sería muy forzado decir que el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto verá los resultados de la reforma energética en este renglón.

Lo importante es que la licitación ya está aquí y que hoy conoceremos a los primeros competidores de Petróleos Mexicanos.

Por cierto, me llegaron algunas preguntas sobre Petromex, como se conoció en su momento a la actual Pemex. En 1933 cobró fuerza la creación de una empresa nacional para explotar el petróleo.

Así nació Petróleos Mexicanos SA (Petromex), una empresa de capital mixto. El gobierno participaría con 50 por ciento del capital y el resto estaría abierto a los inversionistas mexicanos. Por lo mismo, se emitieron dos tipos de acciones: serie A, suscritas por el gobierno, y serie B, para los inversionistas privados.

Los datos históricos revelan que en 1936 el capital total de la empresa era de 10.4 millones de pesos, de los cuales 6.3 millones correspondían a las acciones de la serie A y 4.1 millones a las de la B.

Hay un dato importante: la mayoría de las acciones destinadas a particulares fueron suscritas por tres empresas del gobierno: Ferrocarriles Nacionales, Nacional Financiera y Azúcar SA. Esto significaba que en realidad la inversión privada era de solo 6.29 por ciento.

Nunca más Pemex ha tenido participación privada en su capital social. Se ha hablado mucho de que lo hará, pero no lo creo. En el gobierno de Vicente Fox se anunció que cualquier mexicano podría comprar bonos petroleros para ser beneficiarios de la riqueza petrolera; hasta ahora no hay nada.

jesus.rangel@milenio.com