Estira y afloja

Perdedores de Oceanografía

Oceanografía no morirá.

El juez del concurso mercantil, Felipe Consuelo Soto, sentenció y ordenó “mantener la viabilidad y liquidez” de la empresa de servicios petroleros que causó crisis en Petróleos Mexicanos y en Banamex, y llevó a la cárcel a su dueño principal, Amado Omar Yáñez Osuna.

La larga sentencia establece “instrumentos de reestructura”, el otorgamiento de un “financiamiento de emergencia” por 76 millones de dólares y mecanismos como la capitalización de pasivos para que los nuevos inversionistas determinen el consejo de administración del que “no podrán formar parte directa y/o indirectamente los accionistas actuales, incluyendo, entre otros, al señor Amado Omar Yáñez Osuna”.

Esa observación parece entrar en contradicción con la sección de capitalización del dictamen, donde se apunta que el capital social de Oceanografía quedará distribuido como sigue: 51 por ciento para los nuevos inversionistas como máximo; “5 por ciento para los accionistas actuales”; 2.5 por ciento para los nuevos miembros del equipo directivo; 12.5 por ciento quedará en reserva, y el capital social restante “será distribuido a prorrata entre los acreedores con garantía real hipotecaria, acreedores con garantía real prendaria y acreedores comunes”.

En el documento se apunta que las empresas Marfield LTD, Pemex Exploración y Producción, Servicio de Administración Tributaria, Candies Mexican Investments, Arrendadora Banamex, Banco Nacional de México, Tarjetas Banamex, Osa Provedora de Bienes y Servicios, Caterpillar Crédito, Bureau Veritas Mexicana, Wartsila, Máquinas Diesel y el IMSS trataron de vetar la resolución y que no se aprobara. No lo lograron.

En el caso de Banamex y sus subsidiarias se establece que “dichas instituciones no fueron reconocidas como acreedoras en la sentencia de reconocimiento de crédito del 23 de octubre de 2014, por lo que atendiendo a los numerales precitados, no son de tomarse en cuenta dichos escritos”.

El juez define que es de “interés público conservar la empresa” y “evitar que el incumplimiento generalizado de sus obligaciones ponga en riesgo su viabilidad propia y de las demás empresas o cualquier tercero con los que mantiene relaciones de negocios”.

El mayor valor de la empresa se puede alcanzar mediante la operación, manteniendo sus activos (incluidos contratos con empresas productivas del Estado como Pemex) y contratos como un todo, y la reestructuración de los adeudos, incluidos “aquellos contratos y arrendamientos necesarios para implementar”.

jesus.rangel@milenio.com