Estira y afloja

Pemex, igual que Exxon, BP y Shell

El pasado 29 de octubre le informé sobre la fuerte pérdida acumulada por Petróleos Mexicanos (Pemex) entre enero y septiembre de este año por un total de 342 mil 454 millones de pesos, y destaqué que, no obstante, la petrolera se mantenía como "la caja chica del gobierno federal", que le cobró en impuestos y derechos 300 mil 212 millones.

Esos números reflejaron la difícil situación financiera de Pemex, y esa es la razón por la que la calificadora de valores Moody's bajó la perspectiva de todas las calificaciones nacionales y extranjeras de la petrolera, tanto en moneda local como foránea.

Dicho de otra forma, Moody's les dice a los inversionistas nacionales y globales que es más riesgoso adquirir títulos de deuda de Pemex porque tiene "indicadores débiles crediticios" y pueden deteriorarse a corto y mediano plazos "debido a que los precios del petróleo continúan deprimidos, la producción continúa cayendo, los impuestos permanecen altos y las necesidades de inversión son financiadas con deuda".

Hay que ver fríamente el anuncio. Moody's también puso en perspectiva negativa las calificaciones crediticias de Statoil, Petrobras, British Petroleum, Chevron, Exxon, Shell, Total y Repsol, y solo mantuvo en situación estable la correspondiente a Ecopetrol. Todas las grandes empresas globales del sector están como Pemex.

La petrolera mexicana explica que esa evaluación es similar a la que tiene con las calificadoras Standard & Poor´s y Fitch, y que hay elementos positivos que pesarán en el futuro para cambiar los criterios.

Entre ellos destacan la negociación exitosa del sistema de pensiones; la renegociación con diversos proveedores del monto de los contratos de servicios; el descubrimiento de nuevos yacimientos, que incorporan reservas estimadas en 350 millones de barriles; la reducción de más de 60 mil millones de pesos de su presupuesto para 2015; la desinversión de activos no estratégicos y la búsqueda de asociaciones para impulsar proyectos productivos.

Malo sí, pero no es el fin de Pemex.

CUARTO DE JUNTO

El Centro de Estudios para la Gobernabilidad Institucional del Ipade, junto con el Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE), presentaron los resultados del proyecto "Cultura de integridad en México. Combate a la corrupción". Ahí se precisa que la impunidad es uno de los principales detonantes de la corrupción, y por esa razón los talleres de capacitación que emprenderá el Ipade se focalizan a combatir esa práctica.


jesus.rangel@milenio.com