Estira y afloja

El PIB creció 2.4 por ciento en 2015

Esta semana será intensa en informes financieros de las empresas inscritas en la Bolsa Mexicana de Valores. Se conocerán los efectos del tipo de cambio, de la caída de los precios del petróleo y del menor crecimiento económico mundial. El viernes cerrará con el reporte preliminar de la expansión del PIB y el informe de las finanzas públicas.

Delia Paredes, directora ejecutiva de análisis y estrategia del Grupo Financiero Banorte, y Alejandro Cervantes, economista senior de la institución, estiman que el PIB de México al cuarto trimestre crecerá 2.1 por ciento, menor al 2.6 por ciento del trimestre anterior, sobre todo por la disminución en la producción industrial (0.3 por ciento anual) a consecuencia de "una fuerte desaceleración de la producción manufacturera y de la construcción, y de la recesión que atraviesa el sector minero".

El sector que impulsará el crecimiento es el de servicios, con una trayectoria ascendente para alcanzar un alza promedio de 3.2 por ciento anual.

De acuerdo con el análisis, prevén que en todo 2015 "la economía mexicana haya crecido alrededor de 2.4 por ciento, marginalmente por debajo del 2.5 por ciento que habíamos pronosticado anteriormente, pero encima del 2.1 por ciento observado durante 2014".

Esto último es de resaltarse porque revela que los fundamentales de la economía nacional soportaron todos los embates especulativos y financieros que se observaron en el mundo, como lo hace en este 2016 que, de acuerdo con el FMI, creceremos un poco más, a 2.6 por ciento.

Los analistas de Banamex, entre ellos Julio R. Zamora, destacan que nuestro país es "la mejor casa en un mal vecindario", dado que solo México y Colombia tienen las herramientas fiscales, crediticias y de política monetaria para suavizar el efecto China y la caída en los precios de los commodities. Brasil está más expuesto.

"Los fundamentales se mantienen sólidos... La contracción del peso debido a los menores precios del petróleo saca a relucir la situación fiscal y la cuenta corriente de México, las cuales creemos que son manejables. Hasta el momento no se ha producido un traspaso de la inflación al consumidor por la depreciación del peso, y aunque es posible el riesgo de condiciones financieras no adecuadas para el refinanciamiento de la deuda, la mayoría de las compañías mexicanas listadas en bolsa tradicionalmente han preferido contar con un sólido balance financiero. El analista de crédito corporativo Eric Ollom considera que las compañías podrán refinanciarse en 2016".

jesus.rangel@milenio.com