Estira y afloja

Oro Negro supera a Grupo R

Sin duda la Integradora de Servicios Petroleros Oro Negro (Ispon), que dirige Gonzalo Gil White, hijo del ex secretario de Hacienda y Crédito Público Francisco Gil Díaz, se prepara para entrar de lleno al negocio derivado de la apertura en el sector de hidrocarburos.

Cuenta con 23 subsidiarias, de acuerdo con el último informe disponible a septiembre de 2014, que tienen registros de constitución en México, Estados Unidos, Singapur e Islas Caimán. En todos los casos la participación es al 100 por ciento.

Ese es un elemento de atracción de inversionistas mexicanos y extranjeros, aunque llama la atención que algunas de las empresas están “inactivas”. Entre ellas están Oro Negro Offshore Drilling, Pte Ltd, registrada en Singapur como “subtenedora”; Oro Negro International, con sede en Islas Caimán, y Oro Negro North America Inc, ubicada en Estados Unidos.

La empresa posee varios equipos autoelevables: Decus e Impetus, y este año recibirá tres más contratados a la empresa PPL Shipyard para su adquisición. En marzo recibirá Vastus, en julio Supremus y en septiembre Animus; en todos los casos se hicieron pagos anticipados.

Mediante su subsidiaria Todco, el equipo modular Rig 3 ya tiene arrendamientos con Pemex Exploración y Producción (PEP); también los equipos autoelevables Primus, Laurus y Fortius. Hay que señalar que Decus también ofrece servicios a PEP desde el 27 de enero de 2014.

Ispon recibió en diciembre de 2013 una notificación judicial y emplazamiento a juicios por una demanda ordinaria mercantil de algunos accionistas; en junio de 2014 se emplazó a juicio a la empresa, que contestó a tiempo, y al cierre de septiembre de ese año el procedimiento se mantenía en etapa de emplazamiento a juicio. Los asesores legales estiman que no existen demandas que representan una “contingencia económica” y que por lo mismo el fideicomiso “no tiene constituida una reserva sobre pasivos contingentes”.

Así las cosas, cualquier inversionista estaría interesado en nuevas emisiones de deuda de la empresa, pero le repito que Pemex no tiene acuerdos o contratos comerciales adicionales a los que le informé.

Gonzalo Gil debería moderar su discurso y recordar que otro de los socios, Carlos Morales, ya no labora en Pemex desde hace más de un año y que los compromisos que tiene acordados con la petrolera no existen.

Estaremos pendientes al informe trimestral correspondiente a 2014 para conocer más detalles de la empresa, que presume tener mejor posición que Grupo R en plataformas autoelevables.

jesus.rangel@milenio.com